viernes, 12 de octubre de 2012


Capítulo 8

No puedo creer que Adam haya querido hacer eso, lo creí diferente...sé que es un chico problemático, pero era tan dulce conmigo. Siempre estaba allí cuando lo necesitaba, cuando tenía detención él me animaba, cuando me saltaba una clase, podía contar con que él estaría esperándome, hablábamos por horas y me hacía tan feliz, de una manera que no había sentido desde hace mucho tiempo.
Es difícil decir que éramos en realidad Adam y yo, si es que éramos algo. Era mi pretendiente o mi novio o tal vez solo un amigo.
Pero hoy se paso, nunca lo había visto actuar de esa forma, tal vez no era un caballero pero si me trataba con respeto. Y ahora tengo una opinión completamente diferente a la que tenía de él, de como creí que él era.
Supongo que mi amiga Avril tenía razón, ella siempre me decía que no me juntara con él, que no es como parece, en fin la típica plática de como Adam es un chico malo. Debí de haberle hecho caso.
¿Que hubiera pasado si Adam no se detenía?
 Que bueno que no pasó a mayores.
El resto de la tarde intenté distraerme para no pensar en lo ocurrido.

-------------------Al día siguiente----------------------

Ring, ring. El despertador sonó pero no tenía ganas de levantarme. No pude dormir de tanto pensar en Adam, y solo quería descansar, así que lo apagué y volví a dormir.
Cuando me levanté, chequé el reloj y eran las 10:00 am.
Como siempre mi padres no estaban, así que no se dan cuenta si llego tarde o no a la escuela.
¡No puede ser que haya dormido tanto! Rápidamente me levanté y me dí un baño. Salí y me cambié, ni siquiera me fijé en lo que me puse, ya que estaba muy apurada. Agarré las llaves del auto y salí volando.
Llegué a la escuela justo cuando se terminó el receso, pero antes de entrar a la siguiente clase, entré al baño para arreglarme un poco, porque probablemente lucía horrible....efectivamente, tengo razón. Mi cabello estaba todo enredado y me puse la camisa al revés. Así que entré a un cubículo y me la arreglé. Escuché que alguien más entró, y cuando salgí, Adam estaba ahí, recargado en la pared, mirándome de una manera que me dió miedo.
No quiero que vea que estoy asustada así que digo:
-¿Qué haces aquí? ¡Qué no ves que este es el baño de las niñas!
Tal vez no debí decir eso, lo puedo hacer enojar y no se de que puede ser capaz de hacer cuando esta enojado.
-Hola, hola___________ ¿Cómo has estado? ¿Me extrañaste?
-Adam, creí que habías entendido que no quería verte otra vez.-Lo intenté decir lo más calmada posible.
Adam se acercó un poco más a mí e instintivamente di un paso hacia atrás.
-Admítelo____________, sabes que quieres tener algo conmigo.
-Que tal si luego hablamos de esto, porque tengo clases y voy a llegar tarde.
No pude dar una mejor excusa, Adam sabe que odio entrar a clases.
-Tú y yo sabemos muy bien, que odias las escuela, así que no te importara que estemos un rato...solos.
Sin darme cuenta, me agarró y me empiezó a dar besos por todo mi cuello. Era desagradable. Intenté safarme de su agarre, pero era demasiado fuerte. Empecé a gritar, pero al parecer ya todos habían entrada a sus salones y nadie me escuchó.
-¡Déjame, déjame en paz! ¡Ayuda! ¡Por favor! ¡Ayuda!
Comiencé a desesperarme y esos pocos segundos que habían pasado los sentí como horas.
No podía quitármelo de encima. Eran son solo besos, pero no sabía hasta donde podía llegar y yo no era capaz de detenerlo.
Empecé a llorar y a enojarme conmigo misma, tal vez si hubiera llegado temprano, esto no hubiera pasado y ahorita no estaría en está situación.
-¡Adam déjame! ¡Sueltame ya!
Pero obviamente no iba a hacerme caso. Me siguió besando, pero esta vez en los labios. Ya no lo soportaba y nadie venía. Intenté golpearlo, pero no funcionó. Lo hice de nuevo y esta vez lo logré. Perdió su agarre y me dejó ir. Corrí hacia la puerta y estaba a punto de abrirla, pero Adam fue más veloz y me jaló de mi brazo, tan fuerte que creó que me lo dislocó. Me dolía mucho y no lo podía mover. Lo pateé tan fuerte como pude pero solo lo enfurecí mas.
-_____________ nadie va a venir aquí, así que mejor deja de luchar.
-¡Alguien va a venir y vas a tener muchos problemas Adam!-Lo dije gritando, lo más fuerte que pude.
De repente alguien entró, me sentí aliviada. Al fin alguien me había escuchado.
Y era Hutcherson, quien lo diría. Entró demasiado enojado y comenzó a separar a Adam de mí.
Se golpearon, primero Adam estaba arriba de él y luego Hutcherson. Todo paso tan rápido que ni siquiera me di cuante de lo que sucedía, hasta que la pelea terminó. Hutcherson ganó y dejó inconsciente a Adam.
Me vió y en su  mirada noté que había cierta preocupación.
Me dolía mucho el brazo y me sentía sucia.
Intenté decirle gracias, pero no pude. Simplemente fui hacía él y lo abracé tan fuerte como pude. Él correspondió a mi abrazo y por un instante me sentí protegida, como si nada hubiera pasado. Me envolvío en sus brazos y por un momento olvide lo que sucedía a mi alrededor, solo me dejé llevar. Y seguimos así por varios minutos. Hasta que el timbre sonó.
Me separé un poco de Hutcherson y él de mí. No quería hacerlo, pero era necesario, teníamos que llevarnos a Adam de aquí y hablar con George.
Hutcherson se encargó de todo, yo solo asentía cuando era necesario. No quería hablar, sentía que sí lo hacía se formaría un nudo en mi garganta y terminaría llorando frente a todos.
-¿Estás bien____________?-preguntó George.
Mi silencio le valió como respuesta.
-Adam será expulsado, ya hablé con sus padres y será enviado a una escuela militar, no se podrá acercar de nuevo a esta escuela y menos a ti.
Al terminar de hablas con George, Hutcherson me acompañó a la enfermería. Como siempre la doctora no estaba, así que me senté en la camilla. Hutcherson vió que tenía rojo mi cuello, probablemente al día siguiente tendría unos moretones. Agarró una crema para el dolor y empezó a colocármela.
-Gra...cias-intenté decir-Gracias por todo, Josh.
-No tienes nada que agradecerme,____________. Tenía que ayudarte y tal vez si no lo hubiera hecho, nunca me hubieras hablado por mi nombre y tal vez ahora podamos llevarnos mejor.
Sonrió un poco, aunque no entendí porque, luego comprendí que era porque le acababa de decir Josh en vez de Hutcherson, como siempre lo hago. Tal vez sea porque....mmm....bueno, aunque haya hecho esto por mi, no significa que podamos  llevarnos bien porque no me cae...porque no, nunca, no me puede caer bien o ¿sí?
-No tienes que decir nada, entiendo si no te caigo bien.
-No es eso Jo...Hutcherson...Josh, es solo que....
Estaba a punto de romper a llorar. Hutcherson se acercó de nuevo a mí y me volvió a dar un abrazo, se sentía tan bien cuando lo hacía. Y así estamos sin decirnos ni una palabra.
Nos miramos a los ojos y él bajó la vista hacia mis labios. Me dejé llevar por el momento y poco a poco nos vamos acercando.

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