lunes, 3 de diciembre de 2012


Capítulo 15

“RIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIING”

Sonó la campana que indicaba el final de la última clase…para todos los demás, yo todavía tenía que quedarme a mi tutoría con Josh. Puede que ya me cayera mejor, pero sus clases seguían siendo las más aburridas de todas; nunca le ponía atención y, obviamente, se enojaba, pero la verdad me daba igual.
Era viernes, así que la cafetería algún platillo especial hoy. Espero que sea pizza.
Entré en la cafetería y me formé en una inexistente fila. Hice mi pedido y la señorita me lo entregó en seguida…hamburguesa…no es pizza, pero no está mal. Me senté en una mesa que estaba sola y noté algo extraño. Sentí que alguien me estaba viendo. Levanté la cabeza y efectivamente, alguien me estaba mirando. Unos furiosos ojos me veían como un asesino ve a su víctima. Pero los ojos no me impresionaron, fue la cara; esa cara yo la conocía…era un amigo de Adam… ¿Jake? No recuerdo muy bien. Bajé mi cabeza, ya estaba cansada de él, aquí la única que podía hacer ese tipo de ojos era yo. Podía sentir aún sus ojos clavándose en mí. Ya, era suficiente. Me paré de la mesa y me dirigí a la suya. Todo el recorrido él me siguió con la vista.
-Tómame una foto. Durará más tiempo.-le dije con toda la amargura con la que fui capaz.
Él solo resopló.
-¿Tienes algún problema conmigo?-le pregunté
-No. Tú eres mi problema-por fin habló. Su voz era ronca y grave. Estaba llena de odio, rencor, enojo. Era la voz más horrible que he escuchado en toda mi vida.
-¿Qué quieres decir con eso?-traté de mantener el mismo tono de voz, aunque por dentro estaba temerosa.
-Por tu culpa él está encerrado. Por tu culpa él ya no está aquí-me tomó por los brazos.- ¿Entiendes lo que has hecho?
-Suéltame.-le ordené-no sé de que me estás hablando.
-No te hagas la idiota. Yo sé que tú sabes de quien hablo.
-La verdad no, y te pido que me sueltes, o si no…
-¿O si no, qué? ¿Le hablarás a tu querido tutor para que venga y te rescate?
Ya comprendo.
-No necesito la ayuda de nadie para defenderme. Yo sola puedo.
-Eso no fue lo que pasó en el baño.
-¿Qué te importa? ¿Qué te importa Adam?-Pude sentir como sus uñas se enterraron en mis brazos. Tendría marcas.
-Él era como mi hermano. Era mi mejor amigo. Y ahora por tu culpa está preso.
-¿Mi culpa? No es mi culpa que tu amigo sea un violador.
Quitó su mano de mi brazo derecho y la posicionó para darme una cachetada.
-¿En serio?-lo detuve-¿En serio eres tan poco hombre como para pegarle a una mujer?
-Tú no eres una mujer-me dijo.
-¿Entonces tú lo eres?-le dije. Estaba cansada de él, de Adam, de las amenazas, de este mundo.
-Estás jugando con fuego. No te conviene.
-Tú estás jugando con una bomba atómica. Todo lo que tú me intentes hacer, lo puedo hacer mejor. No sabes de lo que soy capaz-esta ya iba en serio. Si quería una batalla, la iba a tener.
-No sabes con quien te estás metiendo-me soltó y fue cuando por fin pude respirar tranquila.-Estás advertida, _______________.
Y se fue. Sin más ni menos, me dejó sola en medio de una, curiosamente, vacía cafetería.
Vi el reloj y ya eran las 3:10, iba 10 minutos retrasada a mis tutorías. Iba a ir por mi hamburguesa, pero cuando me volteé, una señorita estaba recogiendo lo que quedaba de mi comida. “Que maduro”, pensé.
-Lo siento mucho-le dije a la señorita-esto es mi culpa.
-No se preocupe.-me dijo con una sonrisa.
No se me ocurrió que más decirle, así que salí de la cafetería lentamente.
Me dirigí al salón de siempre. Abrí la puerta y ahí estaba Josh… con los brazos cruzados y una cara que no me gustó para nada. Me iba a regañar.
-¿Por qué 10 minutos después?-me dijo.
-Porque…-no le iba a decir porque tardé 10 minutos, se preocu…no, simplemente no podía-porque en la cafetería había hamburguesas, y pues…tenía hambre.
-¿Te comiste todas las hamburguesas de la cafetería?
-No…
-¿Entonces?
-Josh… ¿podemos empezar ya? Estos interrogatorios no me gustan.
-Para que quieras empezar una clase, los debes de odiar.
-Algo así…
Me senté en un escritorio de enfrente y Josh comenzó a hablar. Como siempre yo no le hacía caso y fingía que hacía apuntes en mi cuaderno para “estudiarlos más tarde”. Gracias a Dios no vimos nada que tuviera que ver con cálculos, no tenía ganas de responder los problemas que Josh ponía.
-_________, ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Emm….claro-esto me pareció muy raro.
-¿Te gustaría…salir…conmigo? Como en una… ¿cita? Por lo menos ahora sabrás con quien saldrás.
¿Josh pidiéndome salir en una cita con él? ¿Esto es en serio? ¿Dónde quedó el odio recíproco que había? Aunque ya no me molestaba estar en presencia de Josh…
-Claro, sería…bueno.
¿Bueno? ¿Fue lo mejor que se podía ocurrir?  ¿Es en serio?
-Bien, paso por ti a las 6:30
-¿A dónde iremos?
-Eso, no lo sabrás.
-Eso no se vale. Dijiste que nada de sorpresas.
-Yo nunca dije eso; dije que no sería sorpresa con quien saldrías, nunca dije nada del lugar.
Le hice una mueca de disgusto. Él solo rió.
-Bien, ya son las 4:30, ya te puedes ir.
-Adiós, nos vemos…está tarde.
-No se te olvide llevar un abrigo-me dijo antes de salir.
¿Un abrigo? ¿Para qué?
Bueno, salí de la escuela finalmente y llegué a mi casa unos 15 minutos después. Fui a la cocina y me preparé un gran sándwich, ya que no me pude comer mi hamburguesa porque el idiota ese tiró  mi hamburguesa. Cuando terminé de comer… ¡Ya eran las 5:30! Josh pasaría por mí en una hora y yo ni siquiera me había bañado. Subí las escaleras corriendo y abrí mi clóset apresuradamente…no tenía nada que ponerme…absolutamente NADA. Me podía poner mi blusa azul…pero no combina con mi chamarra café….y los pantalones rojos…no combinan con mis zapatos morados…tal vez… ¿¡Por qué me estoy preocupando tanto!? Es solo una cita con Josh…de seguro me llevará a un centro comercial en el que hace mucho frío…
Decidí ponerme mis pantalones rojos, una blusa blanca y mis zapatos negros, con una chamarra negra. Me metí a bañar exactamente a las 5:50 y salí a las 6:05, veinticinco minutos para arreglarme, maldita sea. No sé como le hice, pero a las 6:25 exactamente, estaba lista en la sala como si hubiera tardado una hora vistiéndome y peinándome. Soy una experta en esto de arreglarme rápido. Claro, que todavía tenía el pelo escurriendo, pero eso se quitaría en unos cinco minutos.
Cuando Josh llegó, como todo un caballero, se bajó carro, fue hasta la puerta de mi casa y tocó el timbre. Esto sinceramente no me lo esperaba. Pensé que sería del tipo que toca la bocina del coche hasta que la mujer salga.
-¿Estás lista?-me preguntó cuando le abrí la puerta.
-Sí, solo déjame ir por mi bolsa-entré a la casa y tomé el bolso con mi chaqueta. Salí y cerré la puerta detrás de mí-Listo-dije antes de girarme para echarle llave a la cerradura. Caminamos por el porche y llegamos hasta el automóvil de Josh. Me abrió la puerta y me metí. Luego el se metió por la puerta del conductor.
-¿No me dirás a dónde iremos?-le pregunté a Josh.
-No.
-¡Oh, vamos! Esto no es justo.
-¿Por qué no? Será una sorpresa.
-No me gustan las sorpresas.
-Eso es lo que lo hace más divertido.
-Ugh.
Estuve todo el camino tratando de convencerlo de que me dijera, pero no le pude sacar ni una sola palabra.
-Espera, este camino yo lo conozco…-dije, casi sin pensar.
-Entonces es momento de ponerte la venda.
-¿Una venda? ¿Es en serio? No hablarás…-sacó un pedazo de papel color verde.-¡Josh!
Él solo se moría de risa. Estiró su mano para pasarme el pañuelo y me coloqué a la fuerza solo porque Josh me amenazó diciendo que pararía el coche y no seguiría hasta que me tapara los ojos.
Después de unos 10 minutos de risas y peleas sobre el lugar al que iríamos y el artefacto para taparme los ojos, el carro se detuvo y Josh se bajó para abrirme la puerta. 
Josh me dio la mano para bajarme y luego me ayudo a caminar por unas escaleras que había para poder llegar a las instalaciones del misterioso lugar.
-Ya puedes quitarte la venda.
Me quité la venda y lo primero que vi fue…
-La pista de hielo…
-La pista de hielo Buckner Hall.
¿Qué? ¿Qué era esto? ¿Una mala broma? No pude resistir ni un segundo en esa pista…era demasiado… Salí corriendo con los ojos llenos de lágrimas.
-¡_________________! ___________ ¡Espera!
No me importaba nada más, solo quería salir de ahí.

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