sábado, 26 de enero de 2013


Capítulo 24

Y ahora que le decía...
-Mmm....no es nada importante Josh, solo alguien que me está haciendo una broma.-le dije.
-Claro que no mira, lee el mensaje.-Me enseño el mensaje y lo leí.
"Muy mal, muy mal __________ creí que bastaba con asustarte pero veo que no sirvió de nada ya que sigues con este otro chico. Espero que esta vez no hagas cosas que no..."
¡Ya me hartaron estos mensajitos!
-Es obvio que esto no es una simple broma, destruyeron tu casa y ahora te envían mensajes, ¿hay algo que no me estás diciendo__________? Sabes que puedes confiar en mí. Y te dije que si volvía a ocurrir te iba a ayudar a encontrar al culpable. -Dijo Josh, preocupado.
-Me han estado enviando mensajes y también hablando, pero es que no te quería preocupar y no quiero que te hagan daño por mi culpa.
-Lo bueno es que te encuentras bien y si te vuelven a enviar un mensaje o a llamar solo avísame y estaré contigo.
Lo miré a los ojos y supe que Josh decía la verdad, el me protegería si me seguían enviando mensajes. 

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Lástima que el día llego a su fin.
Me despedí de Josh con un dulce beso en los labios y fui hacía mi auto, manejé hasta llegar a mi casa y en todo lo que quedaba del día, me la pasé con una enorme sonrisa en el rostro.

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¡¡RING, RING!!

La horrible alarma de mi celular me levantó, para recordarme que el fin de semana ya había acabado y volvían a comenzar las aburridas clases. Lo único bueno de ir a la escuela es que volvería a ver a Josh, mi hermoso NOVIO.
Rápidamente me cambié, me puse unos jeans y una blusa con unas sandalias muy cómodas, deje mi cabello suelto y voilà.
Bajé a desayunar y luego me lavé los dientes. Agarre las llaves del auto y justo cuando abrí la puerta, vi a Josh, estaba en su moto. ¡Cómo amo esa moto!
-Buenos días pequeña.
-Buenos días Josh. -Le dije, un poco adormilada.
-Nos vamos-me entregó el casco rosa y me subí a su moto.
El camino fue corto pero sirvió para levantarme.
Me bajé de la moto y le entregué el casco a Josh.
-Nos vemos a la salida _________
-Sí, Josh.
Le di un beso rápido, antes de que sonara el timbre y nos fuimos a nuestras respectivas clases. Lástima que nuestros recesos no coincidían y tendría que esperar hasta la salida para volver a verlo.
 Mi primera clase fue biología y decidí prestar atención a lo que la maestra decía, aunque ya me lo sabía, quería demostrar que no soy la chica tonta que todo el mundo cree que soy.
Después del receso. Fui a la siguiente clase. Llegué un poco temprano ya que aún no había sonado el último timbre. Me di un susto de muerte cuando vi lo escrito en el pizarrón. ¿Cómo sabía esta persona que iba a tener esta clase? Volvía leer lo que decía pero aún no me lo podía creer. "Te estoy observando." Tres simples palabras que significan que alguien me estaba acosando. ¿Qué quiere que haga para que me deje en paz? Sonó el último timbre e inmediatamente borré todo.
En esa clase no me pude concentrar en lo absoluto. Solo pensé en eso. ¿Quién lo escribiría? Solo podría haber sido alguien de la escuela. ¿Pero quién?
Las demás clases se fueron rápido aunque en ningún momento deje de pensar en ello. Me prometí que le diría a Josh mañana, justo antes de entrar a clases, hoy no podría ser, ya que no quiero preocuparlo después de apenas unos días en que le confesé acerca de las amenazas y llamadas.

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Para mi suerte el timbre de la escuela sonó. Y al fin llegaba la salida, hora de ver a Josh.
Acomodé mis libros en la mochila lo más rápido que pude y salí apresuradamente de la clase. Caminé por el pasillo y al fin llegué a la puerta principal. Volteé a los lados y vi a Josh justo al lado de su moto, apoyado en ella. Se veía tan sexy, justo en ese momento le tomé una foto en mi mente, parecía un modelo.
Lo saludé desde lejos y el correspondió mi saludo. Traté de caminar lo más lento posible para no parecer una desesperada. Obviamente eso no funcionó. Porque corrí hacía él e inmediatamente lo besé.
Poco a poco nos fuimos separando y pude notar como me sonreía.
-¿Qué tal si nos vamos?-Dijo Josh con una hermosa sonrisa.
-Sí, claro-dije algo nerviosa. Creo que aún no me he acostumbrado a los suaves labios de Josh.
Josh se subió a la moto primero y luego me entregó el casco rosa. Me senté y me abracé fuertemente de su abdomen.
Pronto estuvimos afuera de mi casa.
-¿Quieres pasar a mi casa? A ver una película o....-Rayos ________ porque dices eso obvio que no va a querer, tiene otras cosas que hacer.
Mis pensamientos fueron interrumpidos por Josh.
-Sí, claro pequeña.-Si me sigue llamando pequeña me voy a derretir.
En lo que fui a abrir, Josh estacionó su moto.
Cuando entré, Josh me siguió. Como siempre no estaban mis padres, lo bueno, porque si no, se hubieran sorprendido al ver a Josh en mi casa.
Fuimos a la cocina y Josh comenzó a preparar la comida. Hizo algo sencillo, unos sándwiches, que por cierto estaban deliciosos.
Agarramos la comida y nuestras bebidas y fuimos a la sala. Prendí la televisión y encendí el DVD.
-¿Qué película vemos?-pregunté.
-La que tú quieras ver-me contestó Josh.
Decidí poner “Una Esposa de Mentiras”. Me encanta como actúan Adam Sandler y Jennifer Aniston, aparte que la película es de comedia y siempre muero de risa.
Puse la película y volví a sentarme junto a Josh.
En toda la película no paraba de voltear para ver a Josh, se veía muy concentrado en ella ya que siempre se reía. Me encantaba verlo reír.
Al finalizar la película recogí los platos y al regresar Josh estaba poniendo otra.
Me senté muy cerca de Josh para así poder estar acurrucados. La película que eligió era un drama, aunque estaba muy interesante, cada vez me sentía más cansada. Pero no quería despedirme de Josh. Se siente tan bien estar junto a él, aunque no hablemos su simple compañía me hace sentir completa.
Mis párpados comenzaron a cerrarse hasta que quede dormida.
Intenté abrir los ojos pero estaba muy cansada. Sentí que alguien me cargaba y probablemente subía las escaleras para llevarme a mi cuarto.
Me acostó y caí en un muy profundo sueño.

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La alarma me levantó muy temprano, otro día más de escuela. Intenté levantarme pero no pude, había algo que me lo impedía. Me quité la colcha y vi un brazo. Volteé al otro lado y estaba Josh, en mi cama. ¿Cuándo se quedó a dormir?
-¡_________Ya levántate, ya está tu desayuno!
¿Desde cuándo mi madre me prepara el desayuno? ¿Qué no se va al trabajo temprano? ¿Porque justo este día decide quedarse?
-¡Ya voy mamá!-dije nerviosa.
-Josh, levántate-Dije en voz baja.
Josh poco a poco abrió sus ojos, incluso medio dormido se veía guapísimo.
-Buenos Días, ____________-dijo con voz ronca-una voz ronca muy skjjsjgf.
¡TOC, TOC!
-¡___________se te hace tarde para ir a la escuela!
-¡Ya voy mamá!-Grité
-Nada que ya voy-El pomo de la puerta comenzó a girar.
Volteé a mirar a Josh y tenía una cara de espantado. Si mi mamá nos veía a los dos en la cama, pensaría lo peor, ¿Cómo se lo explicaría?
-¡______________! -Gritó mi madre.

viernes, 18 de enero de 2013

Escrito por: Jennifer Bulnes.




'¿Error o milagro?' Parte 2.
 Esto estaba haciéndose una GRAN mi*erda. Todos empezaron a distanciarse de mí, o yo los empujaba lejos, ya que no soportaba escuchar todos los días: "Ella no es para ti", "mereces algo mejor", "Lo único que haces, es destrozarte"... ¡Lo odio! No sé qué parte de L A A M O no entienden. Me tienen harto. Ella es mi todo y sé que me engañó una vez, pero se arrepintió. El verdadero amor perdona. Nunca terminaré con ella. Han pasado 2 meses y ya no veo a mis amigos, me la he pasado buscando un anillo perfecto para ella. Ella merece todo. Cuando pensaba en darme un tiempo, lo encontré... Encontré el anillo perfecto para mi perfecta ________. Aunque, nada se compara con ella, claro. 
—Amor, estuve pensando... —dije cuando terminamos de desayunar y nos fuimos a nuestra habitación. 
—Dime, hermoso —dijo ella con esa hermosa sonrisa que era solo de ella.  
 —Bien... Yo... Ehmm... Mira, sabes que te amo y... —simplemente las palabras no me salían de la boca. 
 — ¿Te encuentras bien, Josh? —preguntó preocupada. 
 —Sí... Perfecto —dije y la abracé. Aún no estaba listo. 
 Nos quedamos así mucho rato, yo no sabía qué me había pasado... Lo tenía listo. Me puse nervioso... Jodidamente nervioso.  
 — ¡Ayúdame! —dije nervioso a mi amigo Avan, hace un tiempo que no lo veo.
 —Tú mejor que nadie sabes que no me gusta esta relación... —dijo y casi lo asesiné con la mirada... ¡Faltaba él!
— Pero, como veo que en serio estás enamorado... —lo interrumpí por mi nerviosismo. 
 —Más que enamorado... —dije sonriendo como idiota viendo la foto de ________ y yo besándonos en mi fondo de pantalla del celular. 
 —Te ayudaré —dijo y casi volé para abrazarlo. 
 —Eres increíble, gracias. 
 —Lo mejor es que las palabras salgan de tu corazón, que sea algo espontáneo y real, ¿me entiendes? —dijo. Él sabía de esto, estaba casado.  
 —Entiendo. 
 Nos pasamos esa tarde discutiendo sobre todo: cómo se lo diría, qué más le llevaría, pensar en una forma creativa para entregarle el anillo... Aunque en la última, yo opté por simplemente arrodillarme y darle el anillo. Algo común, pero a ________ le encantan todos los detalles simples.  
 Las semanas y los meses se pasaron volando, y yo aún seguía muy nervioso en cómo pedirle su mano a _______. Ella se dio cuenta que estaba muy tenso y nervioso hace no mucho y me preguntó qué me pasaba. Tuve que mentirle diciéndole que me tienen harto los comentarios obscenos de todos hacia nosotros. Bien, en parte no mentí, los odiaba, pero esa no era la razón por mi nerviosismo. Con tan solo ver esos chocolatosos ojos me pongo nervioso y ella ni se da cuenta. Pareciera que mi estómago se retuerce y dobla en cuarto cuando la veo entrar por la puerta después de que llega de sus clases (aún está estudiando diseño gráfico por la enorme creatividad que tiene), cuando me mira directamente a los ojos, cuando posa sus manos en mi cuello, cuando me besa... Dios, no sé cómo alguien puede estar tan enamorado.  
 — ¿Si sabes que te amo, cierto? —preguntó ella abrazándome al recojerla de sus clases. 
—Claro que sí —dije recibiendo su abrazo— ¿Por qué lo dices? —pregunté separándola un poco.  
 —Es que... Odio que todos crean que no te amo y no quiero que algún día te lleguen a meter eso en la cabeza. Tan sólo Dios y tú saben cuánto te amo y que daría la vida por ti —dijo con ojos critalinos... Esto la estaba afectando. Fue suficiente. 
 —Tranquilízate —dije volviendo a abrazarla— Si nos tenemos el uno al otro, podremos superar todo —dije para luego darle un dulce beso en sus rojizos labios.  
 Bien, ya estuvo. No pensé que esto la afectaría más que a mí, pero parece que sí. Si alguien hace llorar a _______, a MI _______, se las verá conmigo. Dejaré todo en claro. ¡PERO ES QUE NO SÉ EN QUÉ OTRO IDIOMA DECIRLES QUE LA AMO Y ELLA A MÍ! ¡PARECEN SORDOS!  
 — ¡Basta! —dije gritando cuando llegué a casa mi casa y Connor junto con mi madre llegaron antes. 
 — ¿Qué te pasa? —preguntaron en coro. 
 — ¡Que ya no más! ¡Una más y enloquezco! ¡Ya déjennos ser felices! 
 —_______ y tú, eh.... —dedujo Connor... ¡Pero qué genio! 
 —Sí, la amo y ella me ama. Dime en qué otro idioma quieren que les hable para que lo entiendan de una maldita vez. 
 —En un idioma coherente —dijo mi madre. 
 — ¿Y qué hago yo? ¿Hablo perro acaso? —pregunté furioso. 
 —Pareces perro detrás de una perra refinada y superficial —dijo Conor. Oh, no. No dijo eso. 
 —Ni te atrevas a decir eso —dije tomándolo por el cuello de su camisa de una manera amenazante. 
 —Digo la verdad —dijo soltándose. 
 —A ver, Josh, entiende que queremos algo mejor para ti —dijo calmada mi madre. 
 — ¡_________ es la mejor para mí! —grité. 
 —No es cierto —dijo Connor.

—No creímos que volverías con ella. Sabes que desde un principio nunca nos gustó esta relación —intervinó mi madre. 
—Yo no les pedí su opinión sobre MI vida amorosa —respondí.

Nos la pasamos gritando y gritando. Discutiendo y, según ellos, 'razonando'. Ellos no paraban de insultar a ________ con sus indirectas y juro que si no fueran tan cercanos a mí, los hubiera golpeado. 

Estaba a punto de golpear a Connor de la furia, cuando en un abrir y cerrar de ojos, _________ estaba parada en la puerta mirando asustada. 
—_________... —fue lo único que logré decir.  
 —Disculpen si ocasioné molestias, ya no lo haré más —dijo ella y luego salió corriendo a quién sabe dónde en una ciudad tan grande como Atlanta. 
 — ¡Ustedes lo ocasionaron! Juro que si ________ rompe conmigo, todo será su culpa y me alejo de ustedes ¡para siempre! —dije amenazante y saliendo detrás de ella. 

Pasé horas de horas buscándola, recorriendo cada lugar al que solíamos ir. Nada. Ni un rastro de ________. Me estaba volviendo loco y empecé a llorar de la desesperación. Veía de un lugar a otro, hasta que un foquito se prendió en mi cabeza: ________ me mostró a las semanas de conocernos el lugar donde ella y su padre solían ir, antes de que él falleciera de cáncer. El lugar estaba un poco lejos de donde yo estaba, así que tomé un taxi y le dije que se apresure lo más que pueda. Rezaba con todas mis fuerzas que esté ahí. Cuando el taxi paró, pagué y salí casi volando de éste. La vi sentada en una vieja banca. Gracias, Dios mío, ella estaba allí.  
—Santo Dios —dije cerca de ella, pero no se volteó a verme— No sabes cuán preocupado me tenías, hermosa —dije para luego darme la vuelta y ver que sus ojos estaba rojos y su mirada estaba perdida.  
—Hay que distanciarnos... —fue lo único que dijo.
 —Amor, ¿de qué hablas? —pregunté nervioso. 
 —Yo... no quiero ocasionar más problemas y peleas entre tu familia, tus amigos y tú, solamente por no estar a gusto sobre lo nuestro. Creo que lo mejor es que nos demos un tiempo... —no quería escuchar más, así que la besé.  
 —No ocasionas ningún problema, ¿me entiendes? —pregunté, pero ella no dijo nada, miró a la nada— ¿Entiendes? —insistí. 
 —Pero... —iba a decir algo pero sabía que iba a ser algo malo. 
 —Pero nada. Tú eres mi todo, y yo no tengo ningún problema con eso. Te amo, te amo, te amo y sé que tú me amas, eso es todo —dije firme. 
 —Yo creo que no... Yo creo que no tienes que andar peleándote con personas queridas por no aceptar a tu novia. 
 —Tienes razón, no tengo, no es justo, pero eso es porque ellos no te ven con los ojos que te veo ahora. Ellos creen que eres la misma, que sólo juegas, y tú sabes que eso no es lo que pienso de ti. Ahora, lo que importa, es nuestra opinión para poder ser felices —dije tratando de convencerla. 
 — ¿Seguro que podremos ser felices? —preguntó dudosa. 
 —Por supuesto —dije y luego ella me abrazó pasando sus brazos por mi cuello. 

Nos abrazamos por mucho tiempo, yo puse mi barbilla en su cabeza, acariciando sus castaños cabellos, mientras ella escondía su cara entre mis brazos, apegándola a mi pecho.  
 —Yo pensaba que el hecho que me perdonarás, había sido un error, el hecho de conocernos fue un error —dijo tristemente. 
 —No, no fue ningún error, fue un milagro, el milagro que iluminó mi vida. Te amo, ¿me entiendes? —pregunté acariciando su mejilla y ella asintió con la cabeza. 
 —También te amo.-dijo y volvió a abrazarme. En esos momentos tuve una idea, no supe si era la mejor, o no, pero tenía un impulso en mí que me decía que lo haga. 
 —________, amor... —dije para levantarle la cara— Con todo esto que hemos vivido, las críticas y los empeños por arruinarnos la felicidad, he descubierto que te amo de una manera increíble y que ahora sé que tú eres la mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida. Yo no sé cómo alguien tan tonto como yo puede estar tan enamorado de una chica tan, tan, tan... Imposible de explicar, simplemente estoy locamente enamorado y te amo más que a nada en el mundo. ________, yo quería saber si... —dije y ella miraba atentamente cada movimiento y cada palabra que articulaba. Dí gracias a Dios cuando recordé que aún tenía la pequeña caja en mi saco— Quería saber si tú _________ _________ __________: ¿te casarías comigo? —dije y me arrodilé abriendo la pequeña caja con el hermoso anillo en él— ¿Qué dices?-pregunté riendo nervioso. 
 — ¿Que qué digo?-dijo sonriendo enormemente, tomó mi mano, miró el anillo y luego a mí— Digo que sí, acepto ser tu esposa, Josh Hutcherson —dijo, luego le coloqué, con sumo cuidado, el anillo en su dedo, la miré y nos abrazamos para darnos un enorme, apasionado y amoroso beso. Sin dudas, una de los mejores días de mi vida. Y aquí es cuando comprendí que un nuevo capítulo en mi vida se abriría, junto a la mujer que amo y amaré por siempre, sin importar que otros se opongan. 

Capítulo 23

Todo el día siguiente  me la pasé en pijama. No tenía ganas de ir a ningún lado y nadie me había hablado para hacer algo…ni siquiera Josh. ¿Así es como trata a sus novias? ¿Había tenido novias antes? Bueno, como sea. Él dijo que me iba a hablar, no dijo a qué hora…
Como sea, no hice NADA en todo el bendito día. Fue el día más aburrido de mi vida. Me la pasé acostada todo el rato viendo la tele y comiendo todo lo que me encontraba en la cocina. Lo más importante que hice en el día fue…. ¿transformar oxígeno en dióxido de carbono? Eso es muy importante…
Como a las 5:30, me paré de la cama y metí al baño. Salí y me puse una pijama diferente…Dios, que floja soy.
Estaba viendo “Que Esperar Cuando Estás Esperando” cuando sonó mi celular. Con una mueca me giré para ver quién era y vi que era un mensaje de Josh (FINALMENTE). El mensaje leía:
“_____________, algo muy grave ha pasado. ¿Puedes venir al parque de la avenida por favor? Es urgente.”
¡¿QUÉ?! ¿Qué había pasado? ¿Estaría bien? ¿Chocó con su moto?... No, porque si no estaría en el hospital, no en el parque... ¿Y si está ahí porque se accidentó y yo fui a la primera persona que llamó? Una ola de preocupación invadió todo mi cuerpo. Le llamé unas cinco veces, pero no me contestó ninguna llamada. Ok, era momento de entrar en pánico. Me puse los primeros zapatos que encontré y bajé las escaleras lo más rápido que pude. Tomé las llaves de mi auto, mi celular y salí de la casa para entrar al carro e ir en dirección al parque. Estaba a unas seis cuadras de mi casa, pero iba tan rápido que apenas podía ver hacía donde iba. Me imaginé a Josh tirado en el suelo sin moverse y mi vista se nubló. Comprendí que era porque estaba llorando. Esto no podía estar pasando…
Llegué al parque y…no había nada. Nada. Absolutamente nada. ¿Qué está pasando? ¿Fue otra broma del acosador?  Pero había sido enviando desde el celular de Josh… ¿Lo habían secuestrado?.... Ay, por favor ___________. No seas estúpida. No pueden hacerle nada a Josh.
-¡Hey, __________!-escuché que gritaban mi nombre.
Me tensé al instante. Giré lentamente y vi una silueta caminando hacia mí. Cuando se acercó un poco más pude identificar quien era….Josh. Venía caminando lo más relajadamente posible.
-¡Josh!-corrí hasta estar en frente de él.- ¿Estás bien?-dije inspeccionándolo muy cuidadosamente.
Josh rió un poco.
-¿De qué te ríes? ¿Qué pasa?-no estaba entendiendo nada. ¿Sería una broma?.... ¿Y si Josh es el acosador y todo fue simplemente una broma de muy mal gusto? Ok __________. Tienes que dejar de ver tantas películas.
-No pasa nada-me dijo Josh calmándome-Estoy perfecto.
-¿Entonces por qué me mandaste un mensaje diciendo que algo grave había pasado? ¿Por qué…-justo en ese momento Josh me giró hacia la izquierda. En el suelo había una manta y encima de esta una cesta.
-Josh…-dije curiosa.
-¿Sorpresa?-me dijo sonriente.
-¿Qué demonios es esto?-no comprendía absolutamente nada de lo que estaba pasando.
-Esto-dije apuntando hacia la canasta-es un picnic.
-¿Un picnic?
-Una cita.
-¿¡QUÉ!?
-Es una cita…sorpresa.
Por algún motivo, estaba molesta.
-¿Me hiciste venir hasta aquí con un mensaje que decía que algo grave había pasado para invitarme a una cita? ¿En pijama? Si me hubieras hablado…
-Te hubieras tardado años en arreglarte.
-¡Ese no es el punto!-ahora si estaba llorando, pero del coraje-¡Casi me matas de un maldito susto! Pensé que algo te había pasado y yo…-el llanto ahogó mis palabras.
Josh se acercó a mí y me abrazó. Quería golpearlo, pero no me quería separar de él. El hecho de que estaba en perfectas condiciones y que solo era una cita me tranquilizó demasiado.
-Tal vez fui un poco drástico…-dijo Josh. Su cabeza apoyada sobre la mía.
-¿Tú crees?-dije.
Josh rió.
-Tengo una buena razón para haberlo hecho así.
-¿Cuál es?-me separé de él.
-Si te hubiera dicho que íbamos a una cita…no hubieras venido así.
-¿Así cómo?
-Así-dije señalándome de arriba abajo. Y fue cuando comprendí todo…
-¿Querías que viniera en pijama? Josh…-iba a hablar, pero yo lo hice antes que él.- Me veo mucho mejor cuando estoy arreglada. Ahorita estoy en mis peores momentos: el cabello lo tengo todo enredado y despeinado; estoy en pijama…en una pijama rosa con una vaca en la playera; me vine en-bajé mi mirada para ver que zapatos me puse. Afortunadamente me había puesto unos Converse…los Converse más viejos y rotos que tengo-unos tenis que deberían de estar en la basura.-lo miré-¿En serio, Josh? ¿Así es como quieres ver a tu novia?
-¿Así cómo?-me preguntó.
-Así de…-¿qué palabra podría usar? Horrible, espantosa, horripilante…-fea.
-¿Fea?-se acercó a mí.-Yo no veo nada feo en ti. Lo que yo veo es a una mujer hermosa con un cabello rizado y esponjado que hace que su cara perfecta se vea aún más perfecta y que sus ojos se vean más grandes de lo normal y expresivos de lo normal. Veo a una mujer con una pijama graciosa pero que a ella le gusta y se siente cómoda consigo misma cuando la trae puesta. Y sobre todo, veo una novia que se preocupó lo suficiente por su novio como para venir a un lugar público en una apariencia a la que ella llama “fea”.
Me quedé callada. No supe que decir. Miré al suelo para que no me viera llorar. Nunca nadie me había dicho eso. No creo que alguien hubiera visto de esa manera alguna vez. Ni siquiera me veía bonita a mí misma.
Como siempre, Josh se dio cuenta y me abrazó.
-_________-me dijo, pero lo interrumpí.
-¿No me estás mintiendo?
-Nunca lo haría.
Me acerqué más a él. Quería quedarme ahí y no separarme nunca de él.
-Lo siento-sacudí mi cabeza para indicarle que no se disculpara.
-La próxima vez…-dije en su pecho-me puedes llamar y decir: “____________, voy por ti para salir, pero no te cambies. Vete en pijama.” Y no tendré ningún problema en salir así…bueno, probablemente sí…
Sentí como el pecho de Josh se movía al tiempo que reía.
-Ven-dijo-vamos a comer.
Nos separamos y nos fuimos hacia la gran manta. Nos sentamos y Josh puso enfrente de mí la enorme canasta. La abrió y me asomé para ver que había adentro. Estaban todas las comidas, botanas y dulces que a mí me gustaban: ensalada de pollo, papas fritas, espagueti, pero lo más importante, brownies.
-¿Cómo supiste?-le pregunté a Josh mientras sacaba un recipiente.
-Avril…
-Esa traidora…
Seguí viendo lo que había en la canasta. Estaba tan maravillada (y hambreada) que no me di cuenta cuando mi teléfono sonó. Josh lo tomó del lugar donde lo puse y lo desbloqueó.
-Emmm, ____________, ¿Qué es esto?

viernes, 11 de enero de 2013

Bueno, este one shot fue escrito por Jennifer Bulnes. Ella es muy tímida y no dejaba que nadie leyera sus escritos, así que esto es muy importante para ella. Espero que les guste tanto como me gustó a mí. ¡DISFRÚTENLO!


¿Error o milagro?' Parte 1.


Allí estábamos... Sonriendo y dándonos amor... La amaba, la amo. 
—No sé cuántas veces quieres que te diga que te amo —le dije sonriendo juntando nuestras frentes luego de darnos un preciado beso. 
—No es que quiera, es que amo cómo suena eso de tu boca —dijo acariciando mi mejilla.

—Entonces... _______, te amo —dije mirándola a los ojos y volviéndola a besar. 

Estábamos en mi cuarto, en unos minutos después de nuestra reconciliación...  
Ella no tenía buena reputación, salía con uno, y otro, y otro, y otro y muchos chicos a la vez, ahora me había tocado a mí sufrir... Me engañó. Me sentía horrible. Que alguien te vea la cara de tonto era lo peor, y mucho más bajo si era de una señorita tan refinada como _______. Me pidió perdón, se notaba arrepentida, sus ojos lo demostraban... La perdoné... Ella es mi todo, no la dejaré ir así como así.  
Durmió en mi casa, a mi lado, de una manera muy hermosa. Despertamos. Fuimos a pasear un rato sujetados de la mano. 
—Pensé que no ibas a regresar con ella —me dijo Connor llevándome lejos de donde estaba ______.

—Pensaste mal —refuté molesto. 
— ¡Te engañó, Josh! —dijo furioso. 
—No me lo tienes que recordar —dije recordando aquella imagen de ella y el capitán del equipo de fútbol besándose... 
—Pues parece que sí, porque aún estás con ella —se cruzó de brazos mirando de una manera no muy agradable a _______ que yacía sentada en el pasto del parque en que estábamos. 
— ¡La amo y es todo lo que diré! —dije enojadísimo. 
—Pero qué cegado estás —dijo negando con la cabeza y caminando dándome la espalda. Regresé mi vista en mi amada y estaba mirando el verde pasto debajo de sus piernas... Tan inocente. 
— ¿Por qué se fue tan rápido? —preguntó sonriente. 
—Tenía cosas que hacer —contesté y antes que pudiera abrir la boca, besé dulcemente sus labios para distraerla de eso. 
Pasaron semanas y ella se había mudado conmigo a un departamento cómodo para los dos. No era ENORME, pero tenía todo lo que necesitábamos.  
—Entonces... ¿Te veo en casa? —preguntó acomodando el cuello de mi camisa de una forma... ¿provocativa?

—Ni lo dudes —dije besándola nuevamente para luego verla irse con Roxi, su mejor amiga.
Me dirigí a casa de mi madre, hace un buen tiempo que no la veo... Me abrió, me vio y, como siempre, me recibió con un abrazo y un beso en la mejilla. Pasamos a la sala y me senté un poco callado, pues quería decirle algo importante. 
— ¿Por qué tan serio? —preguntó sonriendo y dándome un taza de té. 
—Quería comentarte algo... Importante —dije con la misma cara.

—Pues, ¿qué es tan importante? 
—Estuve pensando en... Bueno... Comprometerme con _______ —dije mirando mi té y sentí que mi madre se quedó con la mirada fija en mí.  
—¿Estás hablando en serio? —preguntó casi pálida.

—Sí... Digo, simplemente lo estuve pensando... Tenemos juntos ya casi 6 años y...—no terminé de hablar ya que mi madre había hablado. 
—Hace unas semanas te engañó —dijo recordándomelo.... ¡Mier*da! ¡¿Que nadie puede dejar ese tema de lado?!  
— ¡Dejen de recordármelo! ¡Sé muy bien lo que me hizo! —dije harto. 
—Me parece increíble lo rápido que la perdonas —dijo negando con la cabeza.

—Estoy ENAMORADO, la AMO con todo mi CORAZÓN y el amor verdadero PERDONA —dije resaltando esas palabras. 
—Pero el que ama, no traiciona —dijo refiriéndose a ella. 
—Escucha, vine a comentarte lo que voy a hacer, no a pedirte permiso.

—Menos mal, porque si me hubieras pedido permiso, te habría dicho un rotundo NO —dijo firme. 
— ¡No importa si no la aceptas! ¡Me hace muy feliz y la amo! Es ilógico hablar de algo en lo que nunca estaremos de acuerdo —dije dejando la taza de té en una mesita y saliendo del departamento de mi madre en dirección a mi auto y luego a mi casa.
Llegué temprano y supuse que ella no estaría, pero abrí la puerta y estaba sentada en el sillón de la sala. 
—Hola, hermosa. Pensé que llegarías más tarde —dije dándole un beso corto en los labios y luego sentarme a su lado. 
—Quería esperarte —dijo tomando mi mano. 
—Te amo muchísimo, ________, y no dejaré que nadie me haga cambiar de opinión —dije mirándola a los ojos. 
— ¿Lo dices porque no le caigo bien ni a tus amigos ni a tu familia, verdad? —preguntó y solo volteé la cara— Lo sé, pero tú sabes que estoy muy arrepentida de eso y... —no la dejé terminar ya que mis labios ya estaban haciendo presión sobre los suyos.  
—Eso lo sé —dije besándola de nuevo.
No fue exactamente una noche 'salvaje' como dirían... Fue más de caricias y besos que me hicieron amarla aún más. (si era posible, claro)  

—Despierta... —escuché para luego sentir una presión sobre mis labios. Supe de inmediato quién fue y le seguí el beso.  
—Bonita manera de despertar —dije y ella sólo sonrió como niña pequeña. 
Ella se vistió y se fue a visitar a su madre. Quiso ir sola, y yo no la detendría. Invité a la casa a Connor... A él nunca le cayó bien _______, y en parte estoy de acuerdo, antes la odiaba, pero: 'Del amor al odio hay solo un paso' y bien, eso pasó entre nosotros. Aún así, sabiendo su pasado, me atreví a conocerla, a ver una parte que nadie había visto antes y quería averiguar si era tan 'desvergonzada' como todos decían... No, ella no lo era. Para nada. Ella es hermosa por dentro y por fuera. Me enamoré perdidamente de ella e hice lo imposible para que se enamore de mí también. Y lo logré. Desde que vi esos inquientantes ojos chocolatosos, quise investigar qué más había detrás de ellos. 
En fin, llegó Connor y lo invité a pasar a la sala. Nos sentamos, pero yo aún estaba algo incómodo y sentía que Connor también. 
— ¿No está ella, verdad? —preguntó mirando a todos lados.  
—No, no, ella salió —contesté. 
—Suerte. 
—Basta. Yo sé que no te cae bien, que dices que no debería estar con ella y que es una cualquiera, pero entiende que la amo y nada ni nadie me separará de ella NUNCA —dije resaltando la última palabra. 
—Si me invitaste para hablar de ella o para hablarme bien de ella, te digo desde ahora... —iba a terminar pero lo interrumpí. 

—Sólo aclaraba —dije serio. 
—Ok.

Nos quedamos conversando un rato, mucho rato, más, sobre cualquier tontería. Hasta que decidí que tengo que decirle sobre mi idea del compromiso con ______. 
—Mira, quería decirte algo importante... —dije nervioso. Sabía que lo tomaría mal. 
— ¿Qué pasa? 
—Bien... Mira, ______ y yo somos novios desde hace ya casi 6 años y... Se me cruzó por la mente, la idea de... Comprometernos —como adiviné, lo tomó mal ya que escupió el agua que justo estaba tomando muy a gusto. 
—Es un chiste, ¿cierto? 
—Nunca bromearía con algo como esto. 
— !Estás loco! —gritó. 
—Tenemos 24 años, Connor, somos lo suficientemente maduros como para casarnos —contesté. 
—_________ no es la mejor al hablar de madurez, Josh —rodó los ojos. 
— ¡Ya basta! Sólo te comentaba. Yo tomé mi decisión y seremos MUY felices sin necesidad de que alguien apruebe nuestro amor. 
—Será mejor que me vaya —dijo levantándose y saliendo del departamento.

jueves, 10 de enero de 2013

Capítulo 22

¿Por qué me hacen esto? ¿Quién me está acosando? ¿Cómo sabe con quién y en dónde estoy? Miré a los lados pero ya no había nadie y noté que la ventana estaba abierta, pasé por todas las cosas tiradas y me asomé, no había nadie afuera. La cerré y le puse seguro.
Vi el desastre que había causado esta persona. Era horrible. Como se lo explicaría a Avril.
"Avril hay alguien que me está acosando y por eso vinieron y destrozaron tu cuarto" o "Avril hay alguien que quiere hacerme daño y por eso entro a tu casa y destruyo todo tu cuarto, pero nada malo te puede pasar."
Obviamente no le puedo decir eso. Tengo que arreglar esto.
Acomodé todas las cosas en el menor tiempo posible, ya que Josh me estaba esperando.
-¡Ufff! Esto fue cansado-dije al aire.
Rápidamente agarré mis cosas y bajé las escaleras.
-¡Lista!-Le dije a Josh.
- Qué tal si primero te llevo a casa y te vistes formal, se me acaba de ocurrir algo…
-Está bien...-Dije, con un poco de curiosidad.
Salimos de casa de Avril y Josh esta vez sí traía su moto. Por dentro estaba dando saltitos de alegría.
-Ten-me dijo Josh mientras me entregaba un casco rosa.
-Gracias.
Josh se subió primero y luego yo. Entrelace mis brazos en su abdomen y apoye mi cabeza en su espalda. Cerré mis ojos mientras Josh arrancaba y pude sentir el viento en mi cara.
En un abrir y cerrar de ojos Josh ya estaba afuera de mi casa. Me bajé y le di el casco.
-Gracias por traerme.
-De nada, paso por ti a las 6:00, __________.
Y sin nada que decir se fue, creo que ese fue un momento un poco incómodo, porque ya no sé si tratar a Josh como un amigo  o como mi novio....suena raro decir “mi novio”. Pero él no ha dicho nada acerca de serlo.
Entre a mi casa y como siempre no había nadie. Subí a mi habitación y miré al reloj. Perfecto son apenas las 2:00pm tengo bastante tiempo para arreglarme. Josh dijo que me pusiera algo formal...mmmm....que me puedo poner.
Abrí mi armario y empecé a ver lo que me podría poner.

..........Dos horas más tarde............

-No tengo nada, nada que ponerme-Dije enojada.
No hay nada aquí que sea perfecto y ni siquiera me he bañado. Mejor canceló. No, _______no puedes hacer esto, tiene que haber algo aquí que sea perfecto. 
Moví toda la ropa y justo al final del armario entre dos prendas lo encontré: era de tirantes de color negro y me llegaba arriba de las rodillas. Este es el vestido perfecto. Sí, justo el indicado.
Lo saqué de mi armario y lo puse sobre mi cama. Me metí a bañar y salí rápidamente.
Me sequé muy bien y decidí solo ponerme un poco de maquillaje y llevar el cabello natural.
Me puse el vestido y me mire al espejo. Se me veía hermoso. Decidí llevar zapatos de tacón no muy altos, porque no quería verme más alta que Josh.
Justo cuando terminé miré el reloj, eran las 6:00pm, probablemente Josh estaba por llegar.
¡¡¡DING DONG!!!
Bajé las escaleras lo más lento que pude. Y abrí la puerta. Josh se veía guapísimo. Estaba vestido de pantalón de vestir negro, zapatos negros, camiseta blanca y su saco negro.
-___________, te ves hermosa.
Sentí como me ruborizaba.
-Gracias, Josh.
Cerré la puerta con llave y me dirigí al auto de Josh.
Como todo un caballero, Josh abrió la puerta de su auto para que entrara.
-Pase por favor, señorita __________-me dijo Josh muy formal
-Oh, muchas gracias-Dije imitándolo. 
Me acomodé en el asiento y espere a que Josh entrara al auto.

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El restaurante al que me llevó Josh era lujoso y muy elegante. Solo se podía entrar con reservación. Nunca había venido porque siempre lo tenían ocupado. No entiendo como Josh logró entrar aquí.
-Reservación de Josh Hutcherson.-dijo Josh a un camarero.
-Por aquí, si me acompañan.-Dijo el camarero
Josh puso su mano en mi espalda para guiarme al lugar donde estaba nuestra mesa. El camarero nos dio el menú y ordenamos.
La tarde se fue muy rápida. Comimos. Hablamos de todo un poco.
Y una cosa llevó a la otra…
-____________, sé que no hemos hablado acerca de esto pero quisiera saber si quisieras....
Aquí viene la pregunta que tanto he esperado. ¡Sí! sí quiero. Solo dilo.
-Si quisiera......-dije un poco intrigada.
-Si quisieras....-Josh estaba rojo. Sus manos temblaban y podía ver el sudor en su frente. Me llevé una mano a la boca para ocultar mi sonrisa.-ser…mi…-tragó saliva. Josh, me estoy muriendo. Di la palabra….-novia.
-¡Sí!-dije al instante, casi gritando-digo-carraspeé-sí Josh. Claro que sí.

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Llegamos a mi casa.
-Me la pase muy bien, Josh.
-Qué bueno, yo también.-dijo con una sonrisa de satisfacción combinada con alegría.
Caminamos juntos hasta la puerta de mi casa y la abrí.
-Hasta mañana, ____________.
Me besó. ¿Por qué siempre que me besa me siento como una gelatina?
Nos separamos.
-Adiós Josh-dije con una tímida sonrisa. Tenía las mejillas rojas, estaba segura.
Esperé a que entrara a su auto y entré a mi casa. Cerré la puerta y cuando creí que no había nadie comencé a bailar como una loca.
-Hija, ¿estás bien?
Me volteé al escuchar la voz de mi mamá. ¡Rayos! que vergüenza.
-Eeh, si mamá, solo estaba… ¿bailando?-dije avergonzada.
-Claro hija, como digas.-Me dio una de esas miradas de "que loca estás" y subió las escaleras.
Que bien, _________. Ahora tu madre te cree una loca. ¡Bah! Da igual.
Subí las escaleras y me puse el pijama, estaba muy cansada para bañarme. Me desmaquille y me acosté en mi cama. Pero no me podía dormir.....digo, soy la NOVIA de Josh Hutcherson. ¿Qué tan emocionante es eso?  Y pensar que antes lo odiaba…

viernes, 4 de enero de 2013


Capítulo 21

Avril estaba acostada en la cama con una máscara de zombie.
-Eres…una…idiota-las carcajadas me impedían hablar.
-HAHAHAHA-reía Avril mientras se ponía su pijama-Ya puse la película, ve por las palomitas.
-¿Yo? Vas a ir tú-le contesté.
-¿Yo? ¿Por qué yo?
-Porque tú fuiste la que quiso matarme de un susto. Así que tú bajarás por las escaleras y traerás las palomitas.
-Eres mala.
-Cuando quiero serlo…
Avril me hizo una mueca y salió del cuarto. Aproveché ese tiempo para ponerme la pijama. Justo cuando me estaba acostando en la cama, Avril abrió la puerta con las palomitas y dos vasos llenos de refresco. En el brazo izquierdo estaba cayéndose un tazón cubierto con papel aluminio.
-¿Qué tanto traes?-dije parándome de la cama para ayudarla.
-Pues…las palomitas; pero se me ocurrió que tendríamos sed, y como no pienso volver a pararme, agarré refresco. Y cuando venía subiendo me acordé que había unos brownies en la cocina, así que los traje.
-Eres muy considerada…gracias.-dije tomando un brownie.
-De nada-dijo con una sonrisa mientras se sentaba en la cama.-Bueno, ¿de que querías hablarme?
-Es mucho…-le dije con fingida flojera.
-Tenemos toda la noche…-me dijo con entusiasmo.
-De acuerdo.-y empecé a contarle todo: la desastrosa cita con Josh; mi dramática huida de la pista de patinaje hacia el parque; cuando fuimos a la escuela y la segunda cita.
-¡¿YYYYYYYYYYYYYYY?!-preguntó Avril emocionada.
-Y ¿qué?
-No me digas que la cita terminó en un “Buenas noches. Nos vemos en la escuela”.
-Pff…no…
-¿Entonces?
-Entonces ¿qué?
-¡__________________!-Avril estaba desesperada.
-Eso es por el susto.
-¡Pero ya me hiciste bajar por las palomitas!-dijo indignada.
-Créeme, no es nada comparado con lo que mereces.
Avril hizo una cara de perro triste.
-Bueno…ya.-dijo al instante-¿Qué paso?
-Pues…nos besamos…-dije disminuyendo el volumen de mi voz.
-¡LO SABÍA! ¡LO SABÍA!-Avril empezó a brincar en la cama como si fuera una niña pequeña.
-Avril…ya…-estaba un poco apenada.
-¡Sabía que había algo entre ustedes dos! ¡Lo presentía! ¡Mi instinto nunca falla!-me picoteaba el estómago.
-¡Avril, ya! Solo fue un beso…
-No solo un beso…tu PRIMER beso. ¿Cómo te sientes?
¿Cómo me siento? Buena pregunta…no lo sé. No sé cómo me siento. Mi cabeza es un remolino de sentimientos y pensamientos. Son tantos que ni si quiera quiero pensar en ellos.
-Pues…
-Está bien, todo es más confuso con el primer beso.
No le contesté nada más. No tenía nada que contestarle y Avril entendió eso. Puso la película y de un tiempo a otro nos quedamos dormidas.
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-__________......__________....despierta.
Abrí mis ojos lentamente y vi a…
-¿Josh?-¿Sigo dormida? ¿Por qué Josh estaba en la casa de Avril?
-Sí, soy yo.-Estaba hincado a un lado de la cama.
-¿Qué haces aquí?-dije estirando mi brazo derecho para despertar a Avril. Si Josh estaba en su casa ella tenía que saberlo. Empecé a dar golpecitos al colchón para buscar a Avril…no estaba. Empecé a golpear más fuerte. No sentía nada. Me senté en la cama de golpe. Volteé a ver mi lado y, salvo por la comida que estaba regada, la cama estaba vacía. Me empecé a asustar. ¿Dónde estaba Avril? ¿Por qué Josh está aquí?
Por otra parte, Josh estaba muerto de risa ante mi preocupación.
-¡No te rías!-le dije al tiempo que le pegaba con la almohada.
-Está bien…Debes de querer saber que hago aquí…
-¿Cómo lo supiste? ¿Fue mi desesperación o el hecho de que mi mejor amiga no está y tú sí?
-Es algo curioso…-sonreía. Levanté una ceja-Bien…Connor tenía una cita con Avril hoy en la mañana. Algo con un desayuno, yo que sé. El punto es que Avril le habló Connor diciéndole que te quedaste a dormir en su casa y no podían tener la cita. Así que yo me ofrecí para venir a cuidarte mientras ellos tenían su desayuno.
Así que Avril me dejó por su novio ¿ah?…Bueno, mínimo había sido considerada al hablar y cancelar.
-Ay, que considerado…-dije con sarcasmo.
-Tuve que sacrificarme por mi hermanito…
-Pobre de ti.-dije con una falsa sonrisa.
Josh se paró y yo estaba a punto de hacer lo mismo cuando recordé que solo tenía un blusón puesto.
-Salte-le dije a Josh.
-¿Qué pasa?-preguntó curioso-¿No me digas qué…?
-Sí, duermo en calzones ¿Y qué?-dije cubriéndome más con las sábanas. Josh se rió otra vez. Esta vez más fuerte.- ¡SALTÉ!-le aventé la almohada otra vez.
Con una carcajada cerró la puerta.
Me paré y agarré de un cajón de Avril unos los primeros shorts que vi. Después tomé mi celular. Tenía un mensaje…de Avril:
“Sé que me odias…pero me amarás”
Le contesté:
“Me las pagarás.”
Después entré al baño y… ¡Dios mío! Toda yo era un desastre: tenía el cabello enredado y marcas de las sábanas en el cachete, sin olvidar la baba seca en la comisura de los labios. Me lavé la cara y cepillé mi gran cabellera hasta que quedó sin un solo nudo y me la peiné en un chongo alto.
Mientras bajaba por las escaleras, un olor me llegó tan fuerte que casi pude saborear la comida. Aceleré mi paso para llegar hacia abajo y me encontré con Josh cocinando.
-¿Tú? ¿Cocinando?-me senté en la barra.
-Aunque no lo creas.
Apagó la estufa y sirvió unos huevos revueltos en un plato que tenía tocino y una rebanada de pan. Tomó el plato y un vaso con jugo de naranja y lo puso en frente de mí.
-Muchas gracias-tomé un tenedor que estaba situado a un lado del plato y me metí un bocado a la boca. Esta delicioso, los huevos más ricos que he probado…eso, si consideramos que no como unos huevos decentes en años y los míos son más insípidos que el agua.-Sabe asqueroso-dije bromeando. Alejé el plato un poco.-Quiero otros.
-¿Cómo se dice?-Josh me siguió la broma.
-Ahora mismo.
-Oh, no. Con educación o si no, no traeré nada.
Me crucé de brazos y puse cara de puchero, como de niña chiquita. Josh se acercó a mí. Colocó sus manos en mi cintura, forzándome a girar.
-¿Así me vas a tratar?-su cara a centímetros de la mía.
Me encogí de hombros siguiendo en mi papel de niña mimada. Los centímetros entre nosotros iban desaparecieron. Lo miraba fijamente a los ojos, un poco desafiándolo. Solté mis brazos y los puse detrás de su cuello para acercarlo más rápido hacía mí. Sus labios y encontraron los míos y se acoplaron al instante, como si fueran mitades perdidas que acaban de encontrarse. Bajé una de mis manos hacia se pecho para poder sentir sus latidos. Firmes, constantes, suaves. No como los míos: acelerados y fuertes. ¿Por qué me pongo así? ¿Por qué no puedo estar tranquila como él? Me separé de él para contemplarlo. Su cara estaba igualmente tranquila. Una perfecta curva adornaba su cara. Estaba segura de que yo estaba roja como un tomate y mi sonrisa estaba deforme. ¿Por qué cuando estoy cerca de él me vuelvo vulnerable? Nunca me había sentido así: frágil, nerviosa, diferente.
-¿Quieres ir a algún lugar?-me preguntó.
Asentí con la cabeza. Sabía que si hablaba mi voz sonaría con un tono de canción.
-Pero primero-carraspeé-tengo que ir al cuarto de Avril por mis cosas.
-Bien, aquí te espero.
Me bajé de la silla y subí las escaleras lo más rápido posible. Llegué al cuarto de Avril y me llevé un gran susto. Todo estaba tirado: la cama más desordenada de lo que ya estaba; los cajones abiertos y todo su contenido en el suelo. Todo era un desastre. En el escritorio había una flor. No, no solo una flor. MI flor favorita: una orquídea. Me acerqué para tomarla y me di cuenta de que abaja de esta había una nota que leía: “¿Otro chico? Tendré que vigilarte más de cerca…”