viernes, 18 de enero de 2013


Capítulo 23

Todo el día siguiente  me la pasé en pijama. No tenía ganas de ir a ningún lado y nadie me había hablado para hacer algo…ni siquiera Josh. ¿Así es como trata a sus novias? ¿Había tenido novias antes? Bueno, como sea. Él dijo que me iba a hablar, no dijo a qué hora…
Como sea, no hice NADA en todo el bendito día. Fue el día más aburrido de mi vida. Me la pasé acostada todo el rato viendo la tele y comiendo todo lo que me encontraba en la cocina. Lo más importante que hice en el día fue…. ¿transformar oxígeno en dióxido de carbono? Eso es muy importante…
Como a las 5:30, me paré de la cama y metí al baño. Salí y me puse una pijama diferente…Dios, que floja soy.
Estaba viendo “Que Esperar Cuando Estás Esperando” cuando sonó mi celular. Con una mueca me giré para ver quién era y vi que era un mensaje de Josh (FINALMENTE). El mensaje leía:
“_____________, algo muy grave ha pasado. ¿Puedes venir al parque de la avenida por favor? Es urgente.”
¡¿QUÉ?! ¿Qué había pasado? ¿Estaría bien? ¿Chocó con su moto?... No, porque si no estaría en el hospital, no en el parque... ¿Y si está ahí porque se accidentó y yo fui a la primera persona que llamó? Una ola de preocupación invadió todo mi cuerpo. Le llamé unas cinco veces, pero no me contestó ninguna llamada. Ok, era momento de entrar en pánico. Me puse los primeros zapatos que encontré y bajé las escaleras lo más rápido que pude. Tomé las llaves de mi auto, mi celular y salí de la casa para entrar al carro e ir en dirección al parque. Estaba a unas seis cuadras de mi casa, pero iba tan rápido que apenas podía ver hacía donde iba. Me imaginé a Josh tirado en el suelo sin moverse y mi vista se nubló. Comprendí que era porque estaba llorando. Esto no podía estar pasando…
Llegué al parque y…no había nada. Nada. Absolutamente nada. ¿Qué está pasando? ¿Fue otra broma del acosador?  Pero había sido enviando desde el celular de Josh… ¿Lo habían secuestrado?.... Ay, por favor ___________. No seas estúpida. No pueden hacerle nada a Josh.
-¡Hey, __________!-escuché que gritaban mi nombre.
Me tensé al instante. Giré lentamente y vi una silueta caminando hacia mí. Cuando se acercó un poco más pude identificar quien era….Josh. Venía caminando lo más relajadamente posible.
-¡Josh!-corrí hasta estar en frente de él.- ¿Estás bien?-dije inspeccionándolo muy cuidadosamente.
Josh rió un poco.
-¿De qué te ríes? ¿Qué pasa?-no estaba entendiendo nada. ¿Sería una broma?.... ¿Y si Josh es el acosador y todo fue simplemente una broma de muy mal gusto? Ok __________. Tienes que dejar de ver tantas películas.
-No pasa nada-me dijo Josh calmándome-Estoy perfecto.
-¿Entonces por qué me mandaste un mensaje diciendo que algo grave había pasado? ¿Por qué…-justo en ese momento Josh me giró hacia la izquierda. En el suelo había una manta y encima de esta una cesta.
-Josh…-dije curiosa.
-¿Sorpresa?-me dijo sonriente.
-¿Qué demonios es esto?-no comprendía absolutamente nada de lo que estaba pasando.
-Esto-dije apuntando hacia la canasta-es un picnic.
-¿Un picnic?
-Una cita.
-¿¡QUÉ!?
-Es una cita…sorpresa.
Por algún motivo, estaba molesta.
-¿Me hiciste venir hasta aquí con un mensaje que decía que algo grave había pasado para invitarme a una cita? ¿En pijama? Si me hubieras hablado…
-Te hubieras tardado años en arreglarte.
-¡Ese no es el punto!-ahora si estaba llorando, pero del coraje-¡Casi me matas de un maldito susto! Pensé que algo te había pasado y yo…-el llanto ahogó mis palabras.
Josh se acercó a mí y me abrazó. Quería golpearlo, pero no me quería separar de él. El hecho de que estaba en perfectas condiciones y que solo era una cita me tranquilizó demasiado.
-Tal vez fui un poco drástico…-dijo Josh. Su cabeza apoyada sobre la mía.
-¿Tú crees?-dije.
Josh rió.
-Tengo una buena razón para haberlo hecho así.
-¿Cuál es?-me separé de él.
-Si te hubiera dicho que íbamos a una cita…no hubieras venido así.
-¿Así cómo?
-Así-dije señalándome de arriba abajo. Y fue cuando comprendí todo…
-¿Querías que viniera en pijama? Josh…-iba a hablar, pero yo lo hice antes que él.- Me veo mucho mejor cuando estoy arreglada. Ahorita estoy en mis peores momentos: el cabello lo tengo todo enredado y despeinado; estoy en pijama…en una pijama rosa con una vaca en la playera; me vine en-bajé mi mirada para ver que zapatos me puse. Afortunadamente me había puesto unos Converse…los Converse más viejos y rotos que tengo-unos tenis que deberían de estar en la basura.-lo miré-¿En serio, Josh? ¿Así es como quieres ver a tu novia?
-¿Así cómo?-me preguntó.
-Así de…-¿qué palabra podría usar? Horrible, espantosa, horripilante…-fea.
-¿Fea?-se acercó a mí.-Yo no veo nada feo en ti. Lo que yo veo es a una mujer hermosa con un cabello rizado y esponjado que hace que su cara perfecta se vea aún más perfecta y que sus ojos se vean más grandes de lo normal y expresivos de lo normal. Veo a una mujer con una pijama graciosa pero que a ella le gusta y se siente cómoda consigo misma cuando la trae puesta. Y sobre todo, veo una novia que se preocupó lo suficiente por su novio como para venir a un lugar público en una apariencia a la que ella llama “fea”.
Me quedé callada. No supe que decir. Miré al suelo para que no me viera llorar. Nunca nadie me había dicho eso. No creo que alguien hubiera visto de esa manera alguna vez. Ni siquiera me veía bonita a mí misma.
Como siempre, Josh se dio cuenta y me abrazó.
-_________-me dijo, pero lo interrumpí.
-¿No me estás mintiendo?
-Nunca lo haría.
Me acerqué más a él. Quería quedarme ahí y no separarme nunca de él.
-Lo siento-sacudí mi cabeza para indicarle que no se disculpara.
-La próxima vez…-dije en su pecho-me puedes llamar y decir: “____________, voy por ti para salir, pero no te cambies. Vete en pijama.” Y no tendré ningún problema en salir así…bueno, probablemente sí…
Sentí como el pecho de Josh se movía al tiempo que reía.
-Ven-dijo-vamos a comer.
Nos separamos y nos fuimos hacia la gran manta. Nos sentamos y Josh puso enfrente de mí la enorme canasta. La abrió y me asomé para ver que había adentro. Estaban todas las comidas, botanas y dulces que a mí me gustaban: ensalada de pollo, papas fritas, espagueti, pero lo más importante, brownies.
-¿Cómo supiste?-le pregunté a Josh mientras sacaba un recipiente.
-Avril…
-Esa traidora…
Seguí viendo lo que había en la canasta. Estaba tan maravillada (y hambreada) que no me di cuenta cuando mi teléfono sonó. Josh lo tomó del lugar donde lo puse y lo desbloqueó.
-Emmm, ____________, ¿Qué es esto?

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