viernes, 22 de febrero de 2013


Capítulo 28:

Josh y yo nos dirigimos a comprar nuestros boletos para entrar a la pista y poder rentar los patines.
-¿De qué talla?-Dijo un chico, sin mirarnos.
-Del 10-dijo Josh
-Del 5- dije un poco nerviosa.
En el tiempo que nos entregaban los patines, Josh y yo nos quitamos los zapatos para poder entregarlos y ponernos los otros. Mientras me los ponía, pude notar todo lo que me he perdido en todo este tiempo que no he patinado. Sé que le hice una promesa a mi hermana, pero estoy segura de que ella quisiera verme feliz haciendo lo que más amo;  amo la forma en la que toco el hielo o doy una vuelta en el aire; la adrenalina que siento cuando estoy a punto de caer, la libertad y felicidad que me hace sentir.
Después de ponernos los patines, nos formamos en una larga fila, tendríamos que esperar aproximadamente 25 minutos para poder entrar.  Seguía nerviosa y no paraba de temblar. Cada vez había menos gente delante de nosotros y no quería que llegara el momento de entrar a la pista. Sé que en ese momento los recuerdos invadirán mi mente, tanto buenos como malos.

-----------------------------25 minutos después--------------------------

-Josh creo que aún no estoy lista.-dije dudosa.
-Todo estará bien __________, ¿No crees que esto es lo que tu hermana quisiera?
-Creo que sí.
-Claro que sí pequeña, ella desearía que hicieras lo que te apasiona.
Y justo en ese momento nos dejaron pasar. Josh notó mi nerviosismo y junto nuestras manos, para después entrelazar nuestros dedos. Estaba a punto de poner un pie en la pista pero me congelé…

Flashback
-Amy y _________ vengan, ¿No quieren patinar?-decía mi mamá muy alegre mientras patinaba junto a mi papá.
Mi hermana y yo teníamos solo 6 años de edad. Estábamos en la pista de patinaje, pero no queríamos patinar porque nos daba miedo caernos y que se burlaran de nosotras. Al final nuestra mamá nos convenció diciendo que después iríamos por una nieve de chocolate y fuimos. Nos pusimos los patines e hicimos fila.
Al entrar teníamos mucho miedo.
Amy me extendió su mano.
-¿Juntas?-me preguntó.
-Juntas-le sonreí y entramos a la pista.
Bastó agarrarnos de las manos y patinar juntas para vencer este miedo. Al principio nos caímos un par de veces, pero después de un tiempo nos dimos cuenta que éramos buenas para esto. Esa fue la primera vez que patinamos, las dos, juntas.   
Fin del Flashback.


Josh me jaló de la mano y me alejó de la pista, ya que estaba estorbando en la fila.
-__________, si crees que en verdad no estas lista, no te presionaré en esto, patinarás cuando creas que es el momento correcto.
-No Josh, no quiero posponer esto, en verdad quiero hacerlo, quiero patinar, de nuevo quiero sentirme libre, es solo que me trae recuerdos que a veces quisiera olvidar.-dije triste.
-¿Entonces si estas lista, pequeña?
-Sí-dije de nuevo nerviosa.
Josh volvió a tomarme de la mano y juntos entramos en la pista. Al principio estaba temblorosa, como si nunca hubiera patinado en mi vida, debo admitir que Josh se veía mejor patinando que yo. Seguíamos tomados de las manos y así me sentía muy segura.
-¿Cómo te sientes?-Me preguntó Josh.
-Mejor, después de tanto tiempo casi olvidé lo que se siente hacer lo que más me gusta.-dije feliz.
Josh me dio una de sus hermosas sonrisas que casi hace que me derrita y caiga en la pista, lo bueno que me sostuvo antes de caer...y se supone que yo soy la que patino…bueno patinaba.
Seguimos dando vueltas por toda la pista hasta que comencé a sentirme más segura. Solté la mano de Josh y comencé a hacer un vals,  que es cuando se hace un salto hacia delante, saltas, realizas una media vuelta en el aire y aterrizas sobre el hielo. Al parecer no había perdido la práctica, ni la gracia con la que patinaba. Seguí haciendo más saltos hasta que recordé algo.

Flashback
Amy estaba conmigo. Estábamos sentadas, descansando después de practicar una rutina muy larga, que nos llevaría a un torneo pre-olímpico.
-Sabes __________, quisiera ganar este torneo; pero si gano, quiero que tú también ganes conmigo. Es mi sueño ganar esto juntas.-dijo Amy.
-Vamos a ganar. Hemos practicado demasiado para esto. Ganaremos, yo lo sé.
-Eso espero.
Días después fueron las competencias, pero Amy nunca participó…
Fin del Flashback

Y caí, ni siquiera supe cómo sucedió. Josh rápidamente me tendió su mano para ayudar a levantarme, pero no sirvió de mucho, ya que él se resbaló y cayó sobre mí. Estaba tan cerca de mí, noté sus hermosos ojos y luego bajé mi vista hacía sus labios. Me besó, fue un beso corto pero dulce. Perfecto.
No duro mucho porque alguien vino y nos sacaron de la pista por no estar patinando. Nos quedamos un rato fuera de la pista y Josh compro algo para comer. Al pasar a tomar asiento en la pequeña cafetería que había dentro de la pista, Josh se quedó mirando algo.
Me acerqué y pude notar un anuncio, acerca de un torneo de patinaje que sería en unos cuantos meses.
-Podrías participar.-me dijo Josh.
-No lo sé, tengo mucho tiempo sin practicar y no me siento preparada.
-¿Y lo que hiciste hace un rato? Tú puedes hacerlo, pequeña.

Recordé lo que me dijo mi hermana, ella no tuvo la oportunidad de participar y este es el momento para que yo lo intente y gane por ella. Sí, yo puedo hacerlo, practicaré demasiado, lo tengo que hacer, no solo por Amy, sino por mí.
-Está bien, sí. Sí lo haré, Josh.-dije entusiasmada.
Después de comer, caminamos juntos a mi casa.
¡¡Piip, piip!! Mi celular vibró y chequé el mensaje que me había llegado:

"Muy lista __________; pero ya me di cuenta de tu juego y esto no se va a quedar así.
Te lo advertí."

Sin decir palabra alguna le mostré el mensaje a Josh. La cara de felicidad que teníamos los dos cambió por una de preocupación. Y creí que esto se había acabado…

sábado, 16 de febrero de 2013


Capítulo 27

Tres semanas han pasado desde que todo el embrollo con Josh ocurrió. Gracias a Dios, todo había quedado atrás: Josh comprendió totalmente la situación y hacía todo lo posible por no dejar que nos vieran juntos: nos veíamos en la escuela todos los días, pero no hablábamos, solo nos sonreíamos a la distancia. En las tardes, hablábamos por Skype, hacíamos llamadas telefónicas, mandábamos mensajes o nos veíamos en las noches. Las llamadas cesaron, al parecer el acosador se creyó todo el cuento de que dejé a Josh. Todo esto era demasiado perfecto.
-Bueno-me dijo Josh a través de la computadora-mañana tendremos una cita.
-¿Mañana? ¿A qué hora?
-A las 5:00 de la tarde.-me mordí el labio, preocupada.
-¿Y si nos ven? Josh, yo no quiero…
-Pequeña-me cayó. Se veía serio, demasiado serio. Casi me rio porque Josh estaba fingiendo tener una cara severa. Me tapé la boca con mi mano derecha.-Nadie nos va a ver, te lo puedo asegurar.
-¿Cómo lo sabes?-le dije.
-Porque yo lo sé todo; y yo sé que nadie nos verá.
-Oh, lo siento, Señor Sabe Lo Todo.-dije haciendo una mueca de desagrado. Josh rió muy fuerte.
A lo lejos alcancé a escuchar como una voz gritaba algo. Josh levantó la cabeza para ver a la persona quien le hablaba y después asintió.
-Lo siento, pequeña-se dirigió a la pantalla otra vez-Me tengo que ir. Connor tiene un importante partido de fútbol y no hay nadie que lo lleve.
-Dile que le diga a Avril que lo llevé-le dije en tono de broma.
-Ya le dije, pero me dijo que Avril iba para tu casa.
-¿Qué?-dije sorprendida. En ese tiempo sonó el timbre y supe que Avril había llegado-Esa desgraciada no me dijo nada.
-______________-me dijo Josh con tono de regaño. A él no le gusta que hable así de Avril, pero yo sé que a ella no le importa y que ella habla igual de mí.
-Ya, ya, ya.-dije sin darle mucha importancia.-Lleva a Connor al partido, luego hablamos. Te amo.
-Ok, bye pequeña. Te amo.
-¡Suerte en el partido, Connor!-grité antes de que se terminara la conversación.
-¡Gracias! ¡Suerte con Avril!-escuché y luego la pantalla se tornó negra.
¿Suerte con Avril? ¿Por qué me diría eso?
El timbre volvió a sonar y recordé que Avril estaba afuera. Salí de mi cuarto y bajé las escaleras para llegar a la puerta. En cuanto la abrí, Avril me gritó en la cara lo más fuerte que pudo.
-¿Qué te pasa, imbécil?-le espeté-Casi me dejas sin sentido del oído.
-¡Es que esto no puede estar pasando! ¡Es como un sueño hecho realidad!
-¿Qué no puede estar pasando?
-¡Justin Bieber y Selena Gomez terminaron!
-Aaaaay, Dios mío.
Entró a mi casa dando saltitos y haciendo ruiditos de alegría. Cerré la puerta y me dirigí a la cocina. Avril entró después de mí e hizo un ridículo baile.
-Dios mío, Avril. Ya relájate. Eso es noticia vieja.
-¡NO ME IMPORTA! ¡El punto es que ya no están juntos! ¡Justin puede ser mío!
-Sí, Avril. Tus oportunidades con Justin son iguales que las mías con Robert Downey Jr.
-Dios, ____________. Él está casado y con hijos.
-Exactamente.
 Avril torció la boca en forma de rechazo y se sentó en la barra de la cocina. Empezó a contarme toda la historia de “amor” entre Justin y Selena y como ella lo había usado a él y ella era una roba-fama y él era inocente y un caballero y blah, blah, blah. Tengo que admitir, que si las cosas pasaron como Avril las narra, (cosa que dudo mucho) Justin esa una excelente persona y no se merece a alguien como Selena.
Después de tranquilizarla un poco, salimos a dar una vuelta al parque y sacamos a las niñas internas que tenemos y comenzamos a jugar con los columpios y los sube-y-bajas. Pasadas unas tres horas, cuando el sol ya estaba desapareciendo, nos regresamos a la casa. Avril se quedó a dormir. Ella tenía planeado todo; tenía una mochila con ropa y un montón de cosas más para quedarse a dormir.
Aaaaay, como la amo.
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Me metí a bañar a las 4:30, la hora en la que Avril se fue. ¿Por qué siempre que salgo con Josh se me hace tarde? La verdadera pregunta es ¿Cómo le hago para salir a tiempo siempre que se me hace tarde para salir con Josh? Son enigmas de la vida que nunca podré resolver.
Josh pasó por mí, pero no en su carro. Me dijo que quería hablar conmigo. Por un momento pensé que me iba a decir que todo se terminaba y me veía a mí misma deprimida “a la Bella Swan”  en “Luna Nueva”; pero como si leyera mi mente, me calmó y me dijo que no era eso. En cambio, me habló de los sueños y de las grandes hazañas de diferentes atletas, artistas, escritores y demás. Me contó algunas historias de sus vidas: historias tristes, historias felices, historias de lucha y de rechazo y me dijo que los exitosos no llegaron al lugar al que están solo con mover una varita mágica.
-Josh-dije cuando concluyó su sermón-Todo lo que dijiste fue muy hermoso, pero ¿a qué viene todo esto?
-Yo sé que me odiarás después de esto, pero tienes que entender que lo hago porque te amo y quiero lo mejor para ti.
-Aquí es donde dices que te vas a mudar o que me vas a dejar porque “es demasiado peligroso para ti”.
-Tienes que dejar de ver Crepúsculo.
-Lo que más miedo me da es que sepas que lo saqué de Crepúsculo.
Josh rió un poco y luego continuó:
-No me voy a mudar, ni me voy a ir de aquí-suspiró. Fue un suspiro grande, largo y pesado.-No sé cómo decirlo.
-Normalmente cuando quieres decir algo abres la boca y emites sonidos en forma de palabras….
Josh me cayó con su mirada, pero yo sabía que su interior se quería reír.
-Ok, ya entendí. ¿Qué me quieres decir?
-____________, no te recogí en carro porque sabía que me ibas a estar preguntando a dónde íbamos y toda la plática de los sueños fue porque eso es lo que vamos a hacer hoy.
-¿Qué? ¿Vamos a soñar?
-No, vamos a hacer los sueños realidad.
-Josh…no entiendo.
-No sé si te hayas dado cuenta, pero estamos en frente de la pista de patinaje Andrew’s. Te traje aquí porque hoy vamos a patinar, haremos que se te quite el miedo.
Me quedé petrificada, no me podía mover. De repente el aire de mis pulmones se había ido y mi vista se hacía borrosa. Las rodillas me temblaban, pero no podía caer al suelo.
-Josh….
-_____________, yo sé que esto te aterra, yo sé que dijiste que no lo volverías a hacer, yo sé que en estos momentos tienes miedo; pero por eso lo hice: no estarás sola, lo haremos tú y yo, juntos.
-Pero yo…Amy…-las lágrimas ya corrían por mis mejillas.
-¿No crees que Amy hubiera querido que siguieras con el patinaje?
Hubo un largo silencio en el que asimilé todo lo que había ocurrido. Josh me envolvió en sus brazos y yo ni siquiera me inmuté, seguía inmóvil con los brazos cruzados. Josh se separó y me limpió las lágrimas de los ojos.
-¿Lista?-me dijo mientras extendía su mano para tomar la mía.
Miré su mano por un momento, luego levanté la vista y dije:
-No, pero sé que tengo que hacerlo.
-Esa es mi niña.-dijo Josh plantándome un beso en la frente.
Tomé su mano y juntos avanzamos hacía la pista de patinaje.

sábado, 9 de febrero de 2013


Capítulo 26

Josh y yo nos miramos por unos segundos. Ninguno de los dos sabía que decir para animar el frío ambiente que se había formado, justo después de esa llamada.
El timbre sonó y ni a Josh ni a mi nos dio tiempo de decir algo. Nos volvimos a mirar y pude ver la preocupación que reflejaban sus ojos. Esto no se quedaría así. Estoy harta de todas estas amenazas, estoy harta de que justo cuando vuelvo a ser feliz me quieren hacer la vida imposible y lo odio, odio esto, odio que me hagan esto a mí.
Se volvió a escuchar el timbre e hice mis pensamientos a un lado, si seguía así solo terminaría con un terrible dolor de cabeza.
Caminamos por los pasillos hasta el momento de separarnos e ir a nuestros respectivos salones.
Las clases pasaron rápido y al fin llegó la salida. El timbre sonó e inmediatamente salí, fui hacia mi casillero y cuando lo abrí note que había una hoja doblada. La desdoble y me asuste al leer lo que decía:

"¿______________, cuantas veces te he advertido que te alejes de Josh? Aléjate de él o terminara igual que tu hermana. ¿Entendido?"

No puedo simplemente alejarme de Josh, lo quiero demasiado. Pero si lo quiero demasiado no puedo dejar que nada malo le pase. Sí, eso tiene que ser lo mejor, tal vez no para mí, pero si para él.
Salí rápidamente de la escuela y lo único que quería hacer era alejarme de Josh, no podía permitir que por mi culpa resultara lastimado. Pero olvidé que no traía auto. ¿Entonces con quien me iría? Mmm.... ¡Avril! Agarré mi celular y marque su número.
-Hola, _________
-Hola, Avril ¿Sigues en la escuela?-Pregunté
-No, ¿Por?
-Nada, ya no importa-dije
-¡Hey! ¿Quieres salir hoy conmigo y Connor? Puedes llevar a Josh, desde que estás con él no nos vemos…
-¿Acaso estás celosa?-dije riendo
-No, pero extraño pasar el tiempo con mi mejor amiga.
-Bueno que tal si nos vemos otro día, pero solo tú, yo y mucha comida, en mi casa.
-¡Sí! Bueno nos vemos que Connor ya viene.
-¡Bye!
-¡Bye amiga!
¿Y ahora qué hago? No tengo a nadie que me lleve. Salí de la escuela apurada para poder irme sola a mi casa, pero Josh ya estaba allí esperando. No podía evitarlo.
-Hola, Josh.
-Hola, pequeña. ¿Ya nos vamos?-me preguntó dudoso
-No, este...mmm...hoy me voy con Avril, vamos a tener noche de chicas.-mentí
-Ah bueno, entonces nos vemos mañana.-se acercó a mí para darme un beso; me alejé, Josh me miró extrañado, pero no dijo nada, subió a su moto y se fue.
Espere unos minutos más y me dispuse a caminar.
El camino fue larguísimo, pero nunca se me ocurrió pedir un taxi.

Los siguientes días pasaron rápido. Evité a Josh en todo momento y traté de no hablar con él ni por teléfono. Apenas y lo vi y aunque solo hayan sido unos días, ya extrañaba sus dulces labios…

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Al fin llegó el viernes. Hoy al menos podría distraerme con Avril. Las clases se fueron volando. No hubo llamadas ni mensajes de amenaza, así que sí era cierto lo que decía con vigilarme. Esa persona sabe que ya no hablo con Josh. Juró que si me enteró quien es esa persona me las pagará, lo odio.
-¡_________, yuhu! Estas allí-dijo Avril mientras agitaba sus manos frente a mí.
-Eeh, sí, solo estaba pensando.
-Bueno ya vámonos que muero de hambre.-dijo Avril tocándose el estómago. 
-Tú siempre tienes hambre, Avril.
-No es cierto.-dijo Avril a la defensiva.
-¡Que sí!
Y así continuo la discusión hasta que subimos al auto y nos dirigimos a mi casa.
Abrí la puerta y rápidamente Avril corrió a la cocina y asaltó mi refrigerador. Sacó un par de cosas para preparar la comida. Yo solo la vi mientras intentaba prepararse algo. Al final terminó con un intento de sándwich quemado. Me burlé de ella por un momento y luego me compadecí y preparé la comida.
Al terminar, una Avril hambrienta comenzó a comer.
En lo que comía subí a mi cuarto y prendí la televisión y el DVD. Busqué alguna película que quisiera ver.
Volví a bajar y Avril ya había terminado.
-¿Satisfecha?
-Sí, estuvo delicioso.
-Bueno, eso era obvio, digo, lo hice yo…
-¡Cállate!
Juntas subimos las escaleras para comenzar a ver las películas.
Primero puse “House At The End Of The Street” porque amé esa película y Avril no la había visto.  Morí de la risa con todas las expresiones que Avril hacía mientras la veía. Se asustaba con cada escena, incluso en las partes tranquilas estaba inquieta porque esperaba lo peor. Terminó cubriéndose la cara con una almohada, pero eso no sirvió de mucho, ya que con los gritos solo se asustaba más y comenzaba a gritar. 
Al terminar la película Avril se quedó sin decir ninguna palabra, con la vista fija en la televisión, upsss, creo que la traume.
-Humm, Avril ¿estás bien?-pregunté
No contestó. ¡Rayos!
-¿Avril estas bien?
Nada
-¡¡AVRIL!!-Grité
Avril reaccionó de inmediato y me miro con odio.
-¡Sabes que odio las películas de miedo! Ahora no podré dormir por tu culpa.-dijo enojada.
-Lo siento, pero amo esa película y tenía ganas de verla.
-Está bien-dijo con frustración-pero esta vez yo elijo la película.
Después de 5 largos minutos, Avril decidió que película poner.
Me acomodé bien en mi cama y esperé a que está comenzará. Eligió una película romántica más aburrida...volteé a ver a Avril y ella estaba llorando. A la próxima no dejo que elija una película. La seguí viendo hasta que decidí mejor dormirme. Caí en un profundo sueño.
-____________ ¡levántate!-Escuché.
-mmmm
-Hay alguien afuera-dijo Avril asustada.
-¿Qué?-me levanté de golpe
-Alguien está afuera, escuché pisadas, pero no me quiero asomar.
-A lo mejor es tu imaginación, acabas de ver una película de miedo y siempre me haces revisar los lugares en donde creíste ver algo y nunca hay nada. Mejor vuelve a dormir.
-No puedo, anda ___________ ve a revisar, te prometo que me vuelvo a dormir-dijo Avril haciendo puchero.
-Está bien.
Me levanté de la cama y fui a asomarme por la ventana. No había nadie.
-No hay nadie Avril, ¿Ahora sí ya puedo seguir durmiendo?
-Pero yo escuché algo, vuelve a asomarte.
Lo hice de nuevo y alcance ver una silueta de una persona. Traté de no gritar o la pobre de Avril se iba a infartar. Seguí mirando hasta que la persona se movió y alcancé a ver a Josh.
 -Es Josh-dije nerviosa.
-Y bien, ¿qué esperas? Ve con él.
No podía irme con él, no quiero que le pase nada malo. Tenía que pensar una excusa de inmediato.
-No lo sé, mis padres están aquí y últimamente mi mamá se ha puesto más al pendiente de mí.
-Yo te cubro, anda, vamos, yo sé que quieres verlo.  
Avril fácilmente me convenció y por la ventana bajé. Ya en el suelo, moví mi brazo para decirle adiós a Avril. Poco a poco me acerqué a Josh, que aún no había pronunciado palabra alguna.
-Hola, Josh.
-________, ¿Podemos hablar?-dijo secamente.
-Sí, claro...
Caminamos unas cuantas calles y cuando estábamos lo suficientemente lejos de mi casa Josh habló.
-¿Por qué no has hablado conmigo?, siempre que lo intento te alejas,-suspiró-si ya no quieres ser mi novia solo dilo.
¿Cómo le explicó a Josh esto? Solo lo diré y ya.
-Josh, la razón por la cual me alejé de ti es porque no quiero que nada malo te pase por mi culpa. Hace unos días encontré en mi casillero una nota que decía que si no me alejaba de ti, acabarías como mi hermana.-dije casi sin respirar
Josh se quedó sin palabras. Dejé que primero se calmara y luego hablará.
- Qué bueno que me dices eso porque quiero que sepas que no me va a pasar nada malo. Creí que ya no querías nada conmigo, pequeña. Te extrañé.-dijo mientras me daba un abrazo.-Podemos vernos a escondidas, nunca se dará cuenta, ____________ no quiero alejarme de ti. Te amo.
Esperen, ¿acaso Josh me dijo que me ama? -Nos separamos y Josh me miró a los ojos, creo que esperaba una respuesta. Le robé uno de sus besos y al separarme le dije lo que pensaba.
-Yo también te amo Josh.

viernes, 1 de febrero de 2013


Capítulo 25

Y me desperté. Todo había sido un sueño. Suspiré aliviada y a la vez decepcionada. Cuando me quise levantar, me di cuenta de que había algo encima de mí. Mi corazón se aceleró por un momento y luego vi que lo que aplastaba mi cuerpo era una almohada….suspiré por segunda vez.
Hice la rutina de toda las mañanas y bajé a la cocina. Al entrar a ésta, me sorprendí. ¿Seguía soñando? ¿Qué hacía mi madre aquí?
-¿Mamá?-pregunté extrañada.
-Buenos días, cariño-me dijo con una sonrisa.
-¿Qué haces aquí?
-Que linda forma de tratar a tu madre…-me dijo con sarcasmo.
-Mamá…-le dije con un tono cansino.
-No tengo que ir a la oficina hasta las 2:00, así que decidí levantarme temprano y prepararte el desayuno.
-¿Gracias?...
-Ahora come, que se te va a hacer tarde.
Justo cuando me senté en la mesa sonó el timbre…. ¡Rayos!
-¿Quién será tan temprano?-dijo mi mamá con intención de ir a abrir.
-¡Yo abro!-salté de la silla-Yo abro, mamá.
Mi mamá se encogió de hombros y siguió con sus asuntos. Yo fui a la puerta y tal como pensaba, era Josh.
-Hola, peque….
-SHHH-lo callé y lo empujé hacia afuera.
-¿Qué pasa?-me preguntó Josh.
-Mi mamá…está aquí…
-¿Y? Al fin podré conocer a mi suegra.
-Ya la conoces…-dije recordando la vez que llenaron de papel mi casa.
-No formalmente…-se acercó a mí, con intención de besarme.
-¡Aléjate!-dije entre risas mientras daba dos pasos hacia atrás. Josh me veía confuso.-Te explicaré todo en la escuela.
-¿No te llevaré?-fingió tristeza.
-¡Sí! Espérame quince minutos. Ve a la esquina…-Josh se dio la media vuelta-¡Y llévate esa sucia moto contigo!
-¡Esa sucia moto te encanta!
Me tapé la boca para tratar de contener mi risa. Entré a la casa e intenté con todas mis fuerzas esconder mi sonrisa.
-¿Quién era?
-Un hombre que quería direcciones para llegar al centro-la mentira salió tan natural.
-¿Al centro? Pero si está a unas cuantas cuadras…. ¿Quién habrá sido?
-¿Un turista? Tal vez…
-¿Turista? ¿En esta ciudad? Qué raro…
-Lo sé…
Comí mis dos panes tostados lo más rápido que pude sin que se viera sospechoso. Me tomé mi vaso de leche, agarré mis cosas y me despedí de mi mamá:
-¡Adiós, mamá!
-Espera-me detuvo cuando estaba a punto de abrir la puerta.- ¿No quieres que te lleve?
-No mamá, gracias. Normalmente me voy caminando.-Bien, a este paso podría estar en la política con facilidad.
-Está bien, nos vemos luego.-fue hasta el umbral de la puerta para plantarme un beso en la frente. Ok, ¿qué estaba pasando?
Como sea, salí y caminé hasta la esquina para encontrarme con Josh. Estaba apoyado en su moto. Dios…no tengo palabras.
-¿Lista?-me dijo con el casco rosa en la mano.
-Lista-dije con ademán de agarrarlo pero él lo retiro rápidamente.-Primero dime que está pasando.
-Josh…
-__________.....
Lo miré unos segundos y él hizo lo mismo.
-Bien. La razón por la que no quiero que mi mamá nos vea juntos es porque se volvería loca.
-No entiendo…-estaba aún más confundido que antes.
-Desde el…accidente, mi madre se ha vuelto demasiado sobreprotectora con el tema de los novios. Cuando descubrió que Amy tenía un novio secreto, se enojó demasiado, no por el hecho de que Amy tenía novio, sino porque no se lo había dicho. Cuando me quedaba sola en la casa solía marcarme cada hora para saber con quién estaba. Hasta llegó a contratar a una niñera. Cuando se dio cuenta de que no me interesaban los chicos en ese tiempo, me dio más libertad.
-Oh-dijo Josh con tono de entendimiento-Así que… ¿en ese tiempo no te interesaban los chicos?-levantó una ceja. Yo asentí.- ¿Y ahora?-dijo tomándome por la cintura para acercarme más a él.
-Los encuentro asquerosos-dije con una mueca de asco.
-¿No te gusta ni siquiera uno?-su voz sonaba condenadamente sexy.
-Bueno…solo uno.
-¿Es guapo?
-Naaaah. Para nada guapo.
-Oh, entonces no tendré que preocuparme.
-Ninguna preocupación.
Los dos reímos y luego él me besó. Fue un beso dulce y alegre a la vez. Fue un beso muy bonito.

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Justo cuando Josh estaba estacionando su moto en el estacionamiento de la escuela mi celular sonó. Lo saqué de mi bolsillo y vi que era el número-desconocido-no-tan-desconocido, hablo del stalker. Lo dejé sonar, era demasiado temprano como para andar lidiando con este tipo.
-¿No vas a contestar?-preguntó Josh. En ese momento el timbre del teléfono paró.
-Ya colgaron. Ni modo.
El celular volvió a sonar. El mismo número. La misma persona. Este juego cada vez es más cansado.
-______________, acaso es…
Asentí, porque sabía a qué se refería. El teléfono paró.
-Josh, no es nada. Solo quiere molestar.-traté de calmarlo. Su semblante se volvió serio y frío.
Mi teléfono volvió a sonar y esta vez Josh lo tomó.
-Contesta. Háblale como lo hablaste la otra vez. Ponlo en la altavoz.
Hice lo que me ordenó.
-¿Qué quieres?-contesté la llamada.
-Que linda manera de empezar la mañana.-por un momento pensé en mi madre y que ella me había contestado lo mismo (o algo parecido) cuando la vi en la cocina. Imposible. HA, estaba delirando si creía que mi madre era el acosador.
-Búscate otra forma de hacer tu sarcasmo mejor.-le dije cortante.
-Podría aprender de ti.
-Lo siento, no doy clases a imbéciles.-Josh me vio con una cara de aprobación y desaprobación al mismo tiempo.
-Está bien-un momento de silencio-no te llamo para que me contagies tu mal humor vespertino.
-Este humor empezó cuando tú llamaste. Tú eres el culpable.
-Yo no tengo la culpa de nada…aún.
Tragué saliva.
-¿Qué quieres, entonces?
-Advertirte.
-¿Advertirme qué?
-Ten mucho cuidado, _________________. No sabes de lo que soy capaz. Y si quieres que tu noviecito salga ileso de todo esto, dile que no se meta en lo que no le importa.
La llamada terminó y no se escuchó otro ruido más que nuestras respiraciones.