viernes, 1 de febrero de 2013


Capítulo 25

Y me desperté. Todo había sido un sueño. Suspiré aliviada y a la vez decepcionada. Cuando me quise levantar, me di cuenta de que había algo encima de mí. Mi corazón se aceleró por un momento y luego vi que lo que aplastaba mi cuerpo era una almohada….suspiré por segunda vez.
Hice la rutina de toda las mañanas y bajé a la cocina. Al entrar a ésta, me sorprendí. ¿Seguía soñando? ¿Qué hacía mi madre aquí?
-¿Mamá?-pregunté extrañada.
-Buenos días, cariño-me dijo con una sonrisa.
-¿Qué haces aquí?
-Que linda forma de tratar a tu madre…-me dijo con sarcasmo.
-Mamá…-le dije con un tono cansino.
-No tengo que ir a la oficina hasta las 2:00, así que decidí levantarme temprano y prepararte el desayuno.
-¿Gracias?...
-Ahora come, que se te va a hacer tarde.
Justo cuando me senté en la mesa sonó el timbre…. ¡Rayos!
-¿Quién será tan temprano?-dijo mi mamá con intención de ir a abrir.
-¡Yo abro!-salté de la silla-Yo abro, mamá.
Mi mamá se encogió de hombros y siguió con sus asuntos. Yo fui a la puerta y tal como pensaba, era Josh.
-Hola, peque….
-SHHH-lo callé y lo empujé hacia afuera.
-¿Qué pasa?-me preguntó Josh.
-Mi mamá…está aquí…
-¿Y? Al fin podré conocer a mi suegra.
-Ya la conoces…-dije recordando la vez que llenaron de papel mi casa.
-No formalmente…-se acercó a mí, con intención de besarme.
-¡Aléjate!-dije entre risas mientras daba dos pasos hacia atrás. Josh me veía confuso.-Te explicaré todo en la escuela.
-¿No te llevaré?-fingió tristeza.
-¡Sí! Espérame quince minutos. Ve a la esquina…-Josh se dio la media vuelta-¡Y llévate esa sucia moto contigo!
-¡Esa sucia moto te encanta!
Me tapé la boca para tratar de contener mi risa. Entré a la casa e intenté con todas mis fuerzas esconder mi sonrisa.
-¿Quién era?
-Un hombre que quería direcciones para llegar al centro-la mentira salió tan natural.
-¿Al centro? Pero si está a unas cuantas cuadras…. ¿Quién habrá sido?
-¿Un turista? Tal vez…
-¿Turista? ¿En esta ciudad? Qué raro…
-Lo sé…
Comí mis dos panes tostados lo más rápido que pude sin que se viera sospechoso. Me tomé mi vaso de leche, agarré mis cosas y me despedí de mi mamá:
-¡Adiós, mamá!
-Espera-me detuvo cuando estaba a punto de abrir la puerta.- ¿No quieres que te lleve?
-No mamá, gracias. Normalmente me voy caminando.-Bien, a este paso podría estar en la política con facilidad.
-Está bien, nos vemos luego.-fue hasta el umbral de la puerta para plantarme un beso en la frente. Ok, ¿qué estaba pasando?
Como sea, salí y caminé hasta la esquina para encontrarme con Josh. Estaba apoyado en su moto. Dios…no tengo palabras.
-¿Lista?-me dijo con el casco rosa en la mano.
-Lista-dije con ademán de agarrarlo pero él lo retiro rápidamente.-Primero dime que está pasando.
-Josh…
-__________.....
Lo miré unos segundos y él hizo lo mismo.
-Bien. La razón por la que no quiero que mi mamá nos vea juntos es porque se volvería loca.
-No entiendo…-estaba aún más confundido que antes.
-Desde el…accidente, mi madre se ha vuelto demasiado sobreprotectora con el tema de los novios. Cuando descubrió que Amy tenía un novio secreto, se enojó demasiado, no por el hecho de que Amy tenía novio, sino porque no se lo había dicho. Cuando me quedaba sola en la casa solía marcarme cada hora para saber con quién estaba. Hasta llegó a contratar a una niñera. Cuando se dio cuenta de que no me interesaban los chicos en ese tiempo, me dio más libertad.
-Oh-dijo Josh con tono de entendimiento-Así que… ¿en ese tiempo no te interesaban los chicos?-levantó una ceja. Yo asentí.- ¿Y ahora?-dijo tomándome por la cintura para acercarme más a él.
-Los encuentro asquerosos-dije con una mueca de asco.
-¿No te gusta ni siquiera uno?-su voz sonaba condenadamente sexy.
-Bueno…solo uno.
-¿Es guapo?
-Naaaah. Para nada guapo.
-Oh, entonces no tendré que preocuparme.
-Ninguna preocupación.
Los dos reímos y luego él me besó. Fue un beso dulce y alegre a la vez. Fue un beso muy bonito.

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Justo cuando Josh estaba estacionando su moto en el estacionamiento de la escuela mi celular sonó. Lo saqué de mi bolsillo y vi que era el número-desconocido-no-tan-desconocido, hablo del stalker. Lo dejé sonar, era demasiado temprano como para andar lidiando con este tipo.
-¿No vas a contestar?-preguntó Josh. En ese momento el timbre del teléfono paró.
-Ya colgaron. Ni modo.
El celular volvió a sonar. El mismo número. La misma persona. Este juego cada vez es más cansado.
-______________, acaso es…
Asentí, porque sabía a qué se refería. El teléfono paró.
-Josh, no es nada. Solo quiere molestar.-traté de calmarlo. Su semblante se volvió serio y frío.
Mi teléfono volvió a sonar y esta vez Josh lo tomó.
-Contesta. Háblale como lo hablaste la otra vez. Ponlo en la altavoz.
Hice lo que me ordenó.
-¿Qué quieres?-contesté la llamada.
-Que linda manera de empezar la mañana.-por un momento pensé en mi madre y que ella me había contestado lo mismo (o algo parecido) cuando la vi en la cocina. Imposible. HA, estaba delirando si creía que mi madre era el acosador.
-Búscate otra forma de hacer tu sarcasmo mejor.-le dije cortante.
-Podría aprender de ti.
-Lo siento, no doy clases a imbéciles.-Josh me vio con una cara de aprobación y desaprobación al mismo tiempo.
-Está bien-un momento de silencio-no te llamo para que me contagies tu mal humor vespertino.
-Este humor empezó cuando tú llamaste. Tú eres el culpable.
-Yo no tengo la culpa de nada…aún.
Tragué saliva.
-¿Qué quieres, entonces?
-Advertirte.
-¿Advertirme qué?
-Ten mucho cuidado, _________________. No sabes de lo que soy capaz. Y si quieres que tu noviecito salga ileso de todo esto, dile que no se meta en lo que no le importa.
La llamada terminó y no se escuchó otro ruido más que nuestras respiraciones.

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