sábado, 16 de febrero de 2013


Capítulo 27

Tres semanas han pasado desde que todo el embrollo con Josh ocurrió. Gracias a Dios, todo había quedado atrás: Josh comprendió totalmente la situación y hacía todo lo posible por no dejar que nos vieran juntos: nos veíamos en la escuela todos los días, pero no hablábamos, solo nos sonreíamos a la distancia. En las tardes, hablábamos por Skype, hacíamos llamadas telefónicas, mandábamos mensajes o nos veíamos en las noches. Las llamadas cesaron, al parecer el acosador se creyó todo el cuento de que dejé a Josh. Todo esto era demasiado perfecto.
-Bueno-me dijo Josh a través de la computadora-mañana tendremos una cita.
-¿Mañana? ¿A qué hora?
-A las 5:00 de la tarde.-me mordí el labio, preocupada.
-¿Y si nos ven? Josh, yo no quiero…
-Pequeña-me cayó. Se veía serio, demasiado serio. Casi me rio porque Josh estaba fingiendo tener una cara severa. Me tapé la boca con mi mano derecha.-Nadie nos va a ver, te lo puedo asegurar.
-¿Cómo lo sabes?-le dije.
-Porque yo lo sé todo; y yo sé que nadie nos verá.
-Oh, lo siento, Señor Sabe Lo Todo.-dije haciendo una mueca de desagrado. Josh rió muy fuerte.
A lo lejos alcancé a escuchar como una voz gritaba algo. Josh levantó la cabeza para ver a la persona quien le hablaba y después asintió.
-Lo siento, pequeña-se dirigió a la pantalla otra vez-Me tengo que ir. Connor tiene un importante partido de fútbol y no hay nadie que lo lleve.
-Dile que le diga a Avril que lo llevé-le dije en tono de broma.
-Ya le dije, pero me dijo que Avril iba para tu casa.
-¿Qué?-dije sorprendida. En ese tiempo sonó el timbre y supe que Avril había llegado-Esa desgraciada no me dijo nada.
-______________-me dijo Josh con tono de regaño. A él no le gusta que hable así de Avril, pero yo sé que a ella no le importa y que ella habla igual de mí.
-Ya, ya, ya.-dije sin darle mucha importancia.-Lleva a Connor al partido, luego hablamos. Te amo.
-Ok, bye pequeña. Te amo.
-¡Suerte en el partido, Connor!-grité antes de que se terminara la conversación.
-¡Gracias! ¡Suerte con Avril!-escuché y luego la pantalla se tornó negra.
¿Suerte con Avril? ¿Por qué me diría eso?
El timbre volvió a sonar y recordé que Avril estaba afuera. Salí de mi cuarto y bajé las escaleras para llegar a la puerta. En cuanto la abrí, Avril me gritó en la cara lo más fuerte que pudo.
-¿Qué te pasa, imbécil?-le espeté-Casi me dejas sin sentido del oído.
-¡Es que esto no puede estar pasando! ¡Es como un sueño hecho realidad!
-¿Qué no puede estar pasando?
-¡Justin Bieber y Selena Gomez terminaron!
-Aaaaay, Dios mío.
Entró a mi casa dando saltitos y haciendo ruiditos de alegría. Cerré la puerta y me dirigí a la cocina. Avril entró después de mí e hizo un ridículo baile.
-Dios mío, Avril. Ya relájate. Eso es noticia vieja.
-¡NO ME IMPORTA! ¡El punto es que ya no están juntos! ¡Justin puede ser mío!
-Sí, Avril. Tus oportunidades con Justin son iguales que las mías con Robert Downey Jr.
-Dios, ____________. Él está casado y con hijos.
-Exactamente.
 Avril torció la boca en forma de rechazo y se sentó en la barra de la cocina. Empezó a contarme toda la historia de “amor” entre Justin y Selena y como ella lo había usado a él y ella era una roba-fama y él era inocente y un caballero y blah, blah, blah. Tengo que admitir, que si las cosas pasaron como Avril las narra, (cosa que dudo mucho) Justin esa una excelente persona y no se merece a alguien como Selena.
Después de tranquilizarla un poco, salimos a dar una vuelta al parque y sacamos a las niñas internas que tenemos y comenzamos a jugar con los columpios y los sube-y-bajas. Pasadas unas tres horas, cuando el sol ya estaba desapareciendo, nos regresamos a la casa. Avril se quedó a dormir. Ella tenía planeado todo; tenía una mochila con ropa y un montón de cosas más para quedarse a dormir.
Aaaaay, como la amo.
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Me metí a bañar a las 4:30, la hora en la que Avril se fue. ¿Por qué siempre que salgo con Josh se me hace tarde? La verdadera pregunta es ¿Cómo le hago para salir a tiempo siempre que se me hace tarde para salir con Josh? Son enigmas de la vida que nunca podré resolver.
Josh pasó por mí, pero no en su carro. Me dijo que quería hablar conmigo. Por un momento pensé que me iba a decir que todo se terminaba y me veía a mí misma deprimida “a la Bella Swan”  en “Luna Nueva”; pero como si leyera mi mente, me calmó y me dijo que no era eso. En cambio, me habló de los sueños y de las grandes hazañas de diferentes atletas, artistas, escritores y demás. Me contó algunas historias de sus vidas: historias tristes, historias felices, historias de lucha y de rechazo y me dijo que los exitosos no llegaron al lugar al que están solo con mover una varita mágica.
-Josh-dije cuando concluyó su sermón-Todo lo que dijiste fue muy hermoso, pero ¿a qué viene todo esto?
-Yo sé que me odiarás después de esto, pero tienes que entender que lo hago porque te amo y quiero lo mejor para ti.
-Aquí es donde dices que te vas a mudar o que me vas a dejar porque “es demasiado peligroso para ti”.
-Tienes que dejar de ver Crepúsculo.
-Lo que más miedo me da es que sepas que lo saqué de Crepúsculo.
Josh rió un poco y luego continuó:
-No me voy a mudar, ni me voy a ir de aquí-suspiró. Fue un suspiro grande, largo y pesado.-No sé cómo decirlo.
-Normalmente cuando quieres decir algo abres la boca y emites sonidos en forma de palabras….
Josh me cayó con su mirada, pero yo sabía que su interior se quería reír.
-Ok, ya entendí. ¿Qué me quieres decir?
-____________, no te recogí en carro porque sabía que me ibas a estar preguntando a dónde íbamos y toda la plática de los sueños fue porque eso es lo que vamos a hacer hoy.
-¿Qué? ¿Vamos a soñar?
-No, vamos a hacer los sueños realidad.
-Josh…no entiendo.
-No sé si te hayas dado cuenta, pero estamos en frente de la pista de patinaje Andrew’s. Te traje aquí porque hoy vamos a patinar, haremos que se te quite el miedo.
Me quedé petrificada, no me podía mover. De repente el aire de mis pulmones se había ido y mi vista se hacía borrosa. Las rodillas me temblaban, pero no podía caer al suelo.
-Josh….
-_____________, yo sé que esto te aterra, yo sé que dijiste que no lo volverías a hacer, yo sé que en estos momentos tienes miedo; pero por eso lo hice: no estarás sola, lo haremos tú y yo, juntos.
-Pero yo…Amy…-las lágrimas ya corrían por mis mejillas.
-¿No crees que Amy hubiera querido que siguieras con el patinaje?
Hubo un largo silencio en el que asimilé todo lo que había ocurrido. Josh me envolvió en sus brazos y yo ni siquiera me inmuté, seguía inmóvil con los brazos cruzados. Josh se separó y me limpió las lágrimas de los ojos.
-¿Lista?-me dijo mientras extendía su mano para tomar la mía.
Miré su mano por un momento, luego levanté la vista y dije:
-No, pero sé que tengo que hacerlo.
-Esa es mi niña.-dijo Josh plantándome un beso en la frente.
Tomé su mano y juntos avanzamos hacía la pista de patinaje.

1 comentario:

  1. es simplemente perfecto................. ya quiero el siguiente

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