jueves, 20 de junio de 2013

Capítulo 37


-¡JA! ¡En tu cara!-me gritó Avril.
-Eso no es justo….
-Rompiste la dieta…-empezó Josh.
-¡Solo me tomé un vaso de chocomilk! ¡UN VASO!
-¿Crees que ese vestido negro se verá bien con unos zapatos rosas?
-¡Cállate Avril!-le saqué la lengua como una niña chiquita.
Ya había pasado una semana. Lo juro. La apuesta comenzó el sábado, entonces, el próximo sábado (o sea hoy) era libre de la apuesta; pero NOOOO, tenía que llegar Avril con sus tecnicismos: “Hasta que sea domingo, una semana exactamente”. Ugh. Odio eso.
-Por favor, todos guarden silencio-dijo George, el director.-Nos hemos reunido aquí por una buena causa-carraspeó. ¿Mencioné que nos hizo venir un sábado a las siete de la mañana a la escuela?-Haremos un bien para nuestra comunidad. Mejoraremos, no solo nuestra calidad, sino la de todas las demás personas. Hoy, me complace anunciar que nuestra institución, realizará el primer “Planta un Árbol”, evento que se realizará anualmente. ¡Ayudemos a nuestro ecosistema!
-¡Yaaaaay!-dije con sarcasmo en voz baja.
No malentiendan, me gusta ayudar y hacer lo posible por salvar al planeta de todos los desastres que hemos hecho; pero ¿no lo podemos hacer más tarde?
-Ahora-prosiguió George-¡Tomen un árbol y comiencen a plantar!
No sé porque tenía la sensación de que ese sería el lema de esta nueva “tradición”.
Todos nos quedamos inmóviles un momento, como si dudáramos de que hacer.
-¿Qué esperan? ¡Tomen un árbol y comiencen a plantar!-repitió George con aún más entusiasmo. Todos nos volteamos a ver. Admitámoslo, todos estábamos dormidos  y no captábamos bien lo que teníamos que hacer. Poco a poco nos fuimos separando para acercarnos a las carpas donde estaban los futuros árboles. Todos nos formamos en una fila india a esperar que nos dieran nuestro respectivo árbol.
Cuando fue mi turno, me entregaron un palo chueco con unas cuatros ramas saliéndole por los lados. Tenía  una etiqueta que leía “#25”. Wow, hasta las obras altruistas necesitaban ser numeradas.
Supuse que tendría que plantar este árbol en un hoyo marcado con el número 25, así que busqué con la mirada una etiqueta con ese número. Cuando por fin lo encontré, caminé hasta ahí y me agaché para poder meter el próximo productor de oxígeno a la tierra. Este hoyo estaba particularmente lejos de los demás…
-Hola _____________-escuché una voz detrás de mí.
Me giré lentamente y lo vi.
Jake.
-Tú….-tenía tantas palabras acumuladas en mi cabeza que no podía decir ninguna.
-Yo Tarzán. Tú Jane.-sonrió socarronamente.
-Estúpido-le dije con un volumen de voz bajo.
-¿Yo? ¿Qué te he hecho?-dijo colocando su árbol en el pasto.
Me levanté para verlo a la cara.
-¿Acosarme, mandarme mensajes amenazadores y quererme matar? ¿Te parece poco eso?
-¿De qué hablas?-me preguntó como si no supiera nada.
-Puedes dejar de fingir, Adam me contó todo.
En ese momento bajó la cabeza y suspiró pesadamente.
-Mira _______________....
-¿Por qué lo hiciste? ¡Yo nunca te hice nada! Y siento haber mandado a tu mejor amigo a la cárcel; pero ambos sabemos que ahí iba a terminar tarde o temprano.
-Lo sé, pero…
-PERO, ¿QUÉ? NO TIENES NIGUNA EXCUSA-le grité. No me pude contener.
Por suerte, nuestros lugares estaban lejos, así que puede que no me hayan escuchado.
-Si me dejaras terminar….-le iba a preguntar “terminar ¿qué?”, pero mejor me lo callé y dejé que siguiera. Mira, primero que nada te quería pedir perdón por nuestro encuentro en la cafetería-tardé un momento en recordarlo...no pude terminar mi hamburguesa.-Estaba muy enojado por lo de Adam, él era como un hermano para mí y de un día a otro lo perdí. Tú sabes cómo se siente. Sé que no es la misma situación, pero duele lo mismo-claro, perder a un hermano duele. Y mucho.
-Aun así no tenías derecho de hacerlo.
-Lo sé. Adam también estaba enojado y me convenció de hacerlo. Al principio solo serían cinco mensajes a lo mucho, solo un pequeño susto. Pero luego Adam se enteró que tú y Hutcherson tenían algo y se enojó mucha más, y decidió llevarlo más lejos.
Se veía realmente apenado, como si de verdad quisiera no haberlo hecho.
-Fue un error estúpido, ______________, pero ya terminó. Lo juro.
Bien, ahora solo tenía una pregunta….
-¿De verdad querías matarme?
Volvió a bajar la cabeza.
-No. Puedo ser rudo, pero nunca mataría a alguien. Adam habló conmigo antes de esa noche y me metió ideas en la cabeza. Estaba enojado y lo dije sin pensar. ¿Me perdonas?
¿Lo perdono? ¿Seré orgullosa y no lo perdonaré haciéndolo sentir más culpable? ¿O lo perdonaré y haré como si nada hubiera pasado?
-Jake…-respiré hondo-Te perdono-fue lo único que dije.
No era una persona rencorosa, aunque lo pareciera a veces.
-Gracias, __________-sonrió grande. De verdad se veía aliviado y como si le hubieran quitado un peso de encima.- ¿Podemos ser amigos…otra vez?
-Espera un poco, Jake-no era rencorosa, pero tampoco era fácil olvidar todo el acoso.-Seremos amigos, pero no ahora. Todavía tengo mucho por digerir.
-Lo entiendo… ¿Un abrazo sería mucho pedir?
¿Un abrazo? ¿Era en serio? ¿Me está pidiendo un abrazo?
Bien, hoy es el día de “mejorar a la sociedad”, si con un abrazo se sentiría bien, de acuerdo. No quiero que se sienta miserable, aunque una pequeña parte de mí crea que lo sea.
-Está bien-dije antes de abrir mis brazos.
Él abrió sus brazos y me rodeó con ellos. Fue un abrazo fuerte. Suspiró. Al parecer si se sentía aliviado. Me dio gusto saber que al menos era lo suficientemente cuerdo como para salirse de ese ridículo juego.
-Lo siento mucho, ________________. No te merecías nada de eso. En cambio, Adam se merece todo lo que tendrá-me dijo antes de separarse.
Sonreí. No pude evitarlo. Saber que él sabía que Adam tenía su castigo justo me reconfortaba.
-Ya pasó, Jake. No te preocupes.
Le sonreí y seguí con mi árbol y él hizo lo mismo.
Normalmente le hubiera gritado en la cara todas sus verdades y lo hubiera mandado a la mierda antes de haber aceptado sus disculpas. Pero hoy me sentía diferente, no quería tener enemigos. No quería tener más drama. Solo quiero que todo eso quede atrás para poder vivir una vida plena.
Cuando terminé de plantar el próximo hogar para los pájaros, me dirigí con Josh y Avril, que ya habían terminado también.
-¿Qué fue eso?-me preguntó Josh.
-¿Qué fue qué?-pregunté, aunque ya sabía de qué hablaban.
-Tú y Jake…
-Oh….me pidió disculpas y las acepté.
-¡¿Las aceptaste?! ¿Tú?-preguntó Avril atónita.
-Sí, digamos que hoy fue un día de cambio para todos.-contesté antes de sonreír ampliamente.  

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