viernes, 19 de julio de 2013

Capítulo 40

Y de nuevo vuelve a comenzar todo esto...
Sí, en parte extrañaba todo este suspenso que me daba el leer estos mensajes, pero ¿de que me sirve que me lleguen estos mensajes si ya sé que son de parte de Jake?, digo no le veo el punto. Aparte se había disculpado y había dejado en claro que ya no me seguiría molestando, así que ¿Por que me envía otro mensaje de estos y ahora con firma "-A"? Creo que alguien está un poco traumado con Pretty Little Liars. Tendré que hablar con Jake porque sus bromitas ya asustaron a mis amigas.
Dejé de ver el mensaje y pude ver como todas estaban con una cara de pánico: Naomi era la que más asustada estaba, ya que había sacado su celular y alumbraba con su lamparita toda la habitación.
-¿Quién rayos hizo esto?-preguntó Katia.
-Probablemente fue Jake-le respondí.
-¿Qué tiene que ver Jake en todo esto?
-Solo está bromeando-dije.
-Pues que deje de hacer sus bromas, que casi me orino del susto-dijo Naomi, cegándome con su celular.
-Ya deja esa lamparita y alguien prenda la luz-dijo Alessa un poco irritada por la situación.
-Ya funciona-dijo Katia, después de haber encendido la luz.
-¿Alguien tiene el número de Jake?, no quiero que nos haga mas bromas-dije.
-Creo que yo lo tengo-dijo Katia, mientras buscaba el número en su celular. -Aquí tienes.
Llamé al número y esperé a que contestara.
Uno, dos, tres tonos y nada.
Marqué de nuevo.
Uno, dos...
-¿Hola?-dijo un muy adormilado Jake.
-Hey, Jake, creí que habíamos quedado en que ya no habría más mensajes-le reproché.
-¿De que mensajes me hablas?, no te he mandado nada-me contestó.
-Pero si alguien acaba de tirar una piedra con un mensaje hacía la habitación de Avril.
-Yo no fui, justo me estaba quedando dormido cuando llamaste.
-¿Estás seguro?
-Muy seguro, _________, a menos que sea sonámbulo, cosa de la que ya me hubiera dado cuenta.
-Está bien, te creo. Siento haberte despertado.
-No hay problema. Bye, nos vemos en la escuela.
-Bye.
Y colgué.
Entonces si no fue Jake, ¿Quién fue? Argh no puede ser que esto se esté repitiendo de nuevo. ¿Quién es -A?
-¿Y bien?-preguntó Avril.
-Pues Jake no tiene nada que ver.
-Entonces ¿Quién fue? Y ¿Por qué te llegó eso?-dijo Katia.
-Es una historia muy laaaaaarga-dije.
-Tenemos toda la noche, así que habla-dijo Katia.
-Esta bien, recuerdan a Adam.
-Sí tu ex....amigo o lo que sea que hayan tenido-dijo Naomi,-¿Pero qué tiene que ver él en todo esto?
-Pues él...-no creí que fuera tan difícil decir esto. Miré a Avril y rápidamente se paró y se sentó a mi lado para darme un abrazo en señal de apoyo.- Él me intento violar-continué, todas me miraron con cara de sorpresa pero no dijeron nada.
-Por eso es que se lo llevó la policía-afirmó Naomi.
-Sí y Josh estuvo allí; él lo detuvo, después de eso, comencé a salir con él y bueno ustedes saben que somos novios y comenzaron a llegarme mensajes de que me separara de él o algo malo iba a suceder. Así que decidí visitar a Adam a la cárcel y él me dijo que había sido Jake. Pero como dije, él no envió esto, así que no tengo ni la menor idea de quién esté jugando a ser -A.
-No sé que decir-dijo Katia.
-Yo tampoco, pero nosotras te podemos ayudar a descubrir quién es -A.-Dijo Naomi.
-Ya sabes, _______,cuentas con nosotras-dijo Alessa.
-Demasiados sustos por un día, ¿alguien quiere ver una película?-dijo Avril, para cortar el tenso ambiente que se había formado.
-Que no sea de miedo, por favor-dijo Naomi.
-Pero tampoco una tan romántica-dijo Katia.
-Hay que ver "La Propuesta", es de comedia-dije y todas asintieron.
Nos quedamos viendo esa película hasta que una a una nos fuimos quedando dormidas.
A la mañana siguiente un sonido de celular nos levantó.
-Lo siento, lo siento, lo siento- dijo Naomi-es mi mamá, ya vino por mí, nos vemos luego, bye-dijo apurada mientras recogía sus cosas.
-¿Te puedes callar?, ¿¡que no ves que estamos dormidas!?-gritó Katia.
-Creo que alguien se levantó de muy mal humor...-comenté-Bye Naomi. No le hagas caso, ya sabes como se pone cuando la levantan.
-Sí, ya lo sé...¡Hasta luego!-dijo Naomi y salió corriendo.
-¡Avril, ya levántate! ¡Muero de hambre!-Gritó Alessa mientras movía a Avril.
-¡Cállate! Intento dormir-dijo Katia muy gruñona.
-Con estás no se puede-dije y me volví a acostar.
 Unos segundos más tarde sentí un almohadazo en la cara. La levanté y vi a Alessa con una sonrisa socarrona.
-Ayúdame a despertar a Avril, me estoy MURIENDO de hambre-dijo enfatizando la palabra.
Me levanté y tomé una almohada para despertar a mi mejor amiga de la misma manera que Alessa me despertó a mí.
Minutos después, Avril preparaba el café, Alessa y yo hacíamos hot cakes y Katia seguía dormida. Desayunamos o más bien comimos por que ya eran las tres de la tarde, muy tranquilas.
-Bueno chicas, creo que ya me voy, mi mamá ya está afuera-todas hicieron una mueca de disgusto.-Ya saben, tengo práctica de patinaje y no puedo faltar. Nos vemos luego-me despedí de ellas. 
Salí de casa de Avril y me fui con mi mamá a la casa para cambiarme y ella decidió llevarme a la práctica.

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Llegué a la pista y como siempre, Tina ya estaba ahí, esperándome.  
-¡Hola, ________! ¿Comenzamos?-me saludó Tina.
-¡Hola Tina! Claro-le respondí entrando al hielo. 
Comenzamos la rutina de siempre hasta llegar al salto. Lo intenté varias veces, pero siempre terminaba perdiendo el equilibrio o cayendo al suelo.
-Vamos _______. No es tan difícil, yo sé que puedes hacerlo. Solo déjate llevar.
-Está bien-dije no muy convencida.
Volví a intentarlo, pero el resultado fue el mismo.
-Te dije que te dejes llevar, anda suéltate-gracias a Dios Tina era buena y me decía las cosas con tacto, y no restregándomelo en la cara. 
Volví a intentarlo y está era la última, porque ya me estaba desesperando. 
Salté, di las tres vueltas en el aire, aterricé (aquí el momento en que perdía el equilibrio) y luego di las dos vueltas rápidas para seguir de reversa. 
Terminé perfecto.
-¡Me salió!-dije alegre y con una inmensa en mi cara.
-¿Ves?, te lo dije. Ahora hazlo otra vez.
Lo volví a hacer y seguí el consejo de Tina de solo dejarme llevar y volvió a salir perfecto.
-Bueno, creo que ya fue suficiente por hoy. Mañana continuamos con la siguiente parte del baile.
-Gracias Tina, ¡nos vemos mañana!
-¡Nos vemos mañana!-se despidió repitiendo mis palabras.-_________-interrumpió su salida para girarse y decirme:-Sabía que lo lograrías.
Regresó a su camino antes de que pudiera contestarle algo; pero ese comentario me sacó una sonrisa.
Me fui a los vestidores, me duché y cambié. Salí de allí, con mi celular en la mano lista para llamarle a mi mamá para que pasara por mí, cuando alguien me dijo.
-¡Pequeña!
-¡Josh!, ¿dónde has estado? Me tenías preocupada.
-Lo siento, ayer estuve todo el día en el hospital y mi celular se quedó sin bateria. 
-¿Qué pasó? ¿Estás bien?-le pregunté alarmada.
-Sí, pequeña, yo estoy bien. Fue mi mamá, le bajo la presión...no fue nada, solo un susto.
-No sabía Josh, ¿ya está mejor?
-Sí, no te preocupes pequeña, ella está bien, no hay de que preocuparse.
"Bip bip bip"
Mi celular vibró y noté que tenía un mensaje.
 "¿Crees que tu novio te esta diciendo la verdad?

                                                                              -A"

viernes, 12 de julio de 2013

Capítulo 39

He caído en la monotonía. Mi vida es una rutina. Una estúpida rutina.
Todos los días hago lo mismo: me levanto, voy a la escuela, llego a mi casa a comer y me voy a las prácticas de patinaje; después Josh pasa por mí y salimos.
No me malinterpreten: amo a Josh y amo salir con él, es solo que siempre hacemos lo mismo. Estoy cansada de ver películas y de salir a restaurante.
Tengo que admitir que extraño que Jake sea mi acosador; al menos pasaba algo interesante y misterioso en mi insípida vida.
Estaba con Tina practicando mi rutina. Ya habíamos dejado los calentamientos y los acondicionamientos físicos y habíamos comenzado con el baile para el concurso. Todo iba excelente: el baile era complicado; pero hermoso, como me gustan. No es por presumir, pero me estaba saliendo muy bien, hasta puedo decir que perfecto…hasta que ese maldito salto llegó. Tenía que saltar, dar tres vueltas en el aire y luego aterrizar para dar dos vueltas rápidas y seguir de reversa. Siempre me caí cuando me impulsaba para dar las dos vueltas. Todo eso en cuestión de segundos. Todavía no llegaba a controlarlo y eso me estresaba y me molestaba que unos pasos que ya he hecho (por separado, nunca juntos) no me salga.
Yo puedo hacerlos. Yo sé hacerlos. No sé por qué no me sale.
Me levanté del hielo y me dirigí hacia donde estaba Tina de brazos cruzados.
-Vas progresando, ________________, aunque no logro entender por qué todo el baile te sale a la perfección hasta esta parte.
-Yo tampoco lo entiendo, Tina-dije con un tono de frustración en mi voz.
-________________, no te estreses. Hasta los mejores batallaron.
-Lo sé-dije con resignación.
-Ve a tu casa a descansar. Mañana seguiremos con el entrenamiento-me tocó el hombro como si estuviera consolándome.
-Nos vemos mañana, Tina-le contesté con una débil sonrisa.
Fui a los vestidores a darme una ducha y ponerme unos pants. Sé que sonará raro, pero por alguna razón me gusta bañarme en los vestidores de la pista.
Salí del establecimiento y me quedé esperando…y esperando….y  nada…Josh aún no había llegado. ¿Por qué Josh no habría llegado? Siempre está aquí cuando yo salgo. ¿Dónde estaría?

*****

Pasaron otros 20 minutos y no había señales de Josh. Ok, que empiece la preocupación.
Decidí llamarlo, solo para averiguar porque no había llamado. Marqué su número y me llevé el celular a la oreja para escuchar los pips que emitía el aparato.
“Lo sentimos, el número que usted marcó no está disponible o se encuentra fuera del área de servicio.”
AAAARGH. Llamé otra vez….una vez más…una cuarta vez y solo se escucha la misma irritable voz diciéndome que el número estaba fuera de servicio.
Lo llamé a su casa, probablemente se quedó dormido. Josh tiene el sueño DEMASIADO pesado y  de seguro no escuchó su celular.
Sí debe de ser eso.
La idea de llamarlo a su casa tampoco funcionó: nunca me contestaron. No quise insistir más, no quería parecer desesperada.
Llamé a Avril, para que pasara por mí.
-¿Qué se te ofrece, querida compañera?-me respondió mi mejor amiga.
-Que vengas por mí a la pista de hielo.
-¿´Me tengo que parar de mi cómoda cama?
-A menos que me puedas teletransportar, sí.
-NOOOOOOOOOOOOOOOOO-gritó desde el otro lado de la línea.
-¡NO SEAS FLOJA Y LEVANTA TU OCEOSO TRASERO DE ESA CAMA!-le contesté yo.
-No me insultes con palabras que no conozco-me reclamó.
-No te estoy insultando. Te estaré esperando.
-Pero….yo…
-¡Bye, Avril!-le dije y le colgué antes de que me pudiera decir algo más.
Seguí esperando unos 10 minutos más hasta que por fin vi el carro de Avril acercarse hacia las escaleras de la entrada. Se estacionó y me dirigí hacia el carro y apenas abría la puerta Avril me dijo:
-Eres la molestia más grande en el trasero.
-Me amas-le contesté al mismo tiempo que me sentaba en el asiento del copiloto y cerraba la puerta.
-Me debes una-me dijo.
-Sí, lo  que digas-le respondí.
-¿Y Josh? Pensé que él pasaba por ti después de las prácticas.
-Y así es, pero hoy no vino.
-¿Y eso?
-No lo sé. Lo llamé como unas  cinco veces y no me contestó.
-¿Lo llamaste a su casa?
-Obviamente.
-Hummm…que raro.
-Lo sé.
Hubo un corto momento de silencio, el cual, fue roto por Avril.
-Entonces, ¿qué quieres hacer?
-Ir a tu casa y destruirla puede ser una opción.
-Ok, entonces llamaré a las demás y les diré que lleguen a mi casa en 15 minutos.
-De acuerdo. Yo le habló a Naomi y Alessa; tú le hablas a Katia.
-Bien.
Cada quien tomó su celular y llamó a las chicas correspondientes.
-Alessa y Naoimi llegarán en veinte minutos. ¿Katia?
-En quince. Llevará películas.
-Y nosotras comida-le dije indicando con el dedo una pequeña tienda que estaba en la esquina.
-COMIDA-gritó emocionada.
Nos bajamos en la tiendita y compramos papas, galletas, dos botellas de refresco y muchos dulces. Nos gastamos mucho más de lo que pensábamos.
-Me corresponde la mitad de todo esto-dijo Avril indignada.
-Te corresponde todo lo que las demás no te ganen las demás-le contesté riéndome.
-¡Ya sé cómo pagarme este favor! Me das la porción que te corresponde y ya.-me dijo sonriente.
-¿Sí? ¿Y quieres que te baile como simio también?
-Si tú quieres….
Ambas reímos.

Seguimos riéndonos y escuchando música hasta que llegamos a casa de Avril. Cuando nos estacionamos en su cochera, las demás ya estaban ahí.
-¿Por qué tardaron tanto?-preguntó Alessa cuando estuvimos las cinco reunidas.
-Porque trajimos esto-dije levantando las bolsas llenas de chucherías.
-¡COMIDA!-gritaron Alessa, Naomi y Katia al mismo tiempo.
-Fue exactamente lo que yo dije-comentó Avril con una risa.
Entramos a su casa y Avril gritó:
-¡MAMÁ, YA LLEGUÉ!
-¡De acuerdo! 
-¡Mis amigas están aquí y se quedarán a dormir!
-¡OKAY!
-Trajeron sus pijamas, ¿verdad?
Todas levantaron sus bolsas  y dijeron al unísono: "Sí"
-Muy bien, así me gusta-dijo Avril.

****

El resto de la película nos la pasamos riendo, comiendo, viendo películas y diciendo estupideces. Vimos películas de todo tipo: de miedo, románticas, de comedia....bueno, solo vimos de esos tres tipos, pero me la pasé muy bien. Extrañaba salir con mis amigas.
Ya a eso de las 3:40 de la madrugada todas decidimos irnos a dormir. Prendimos las luces para acomodarnos en el suelo del cuarto de Avril.
-¡Pido ir al baño primero!-gritó Alessa antes de entrar al baño.
Siempre hacemos una guerra por ver quien entra al baño primero.
Las demás estábamos peleando por ver quien se dormiría en la cama con Avril (aunque todas sabían que iba a ser yo), cuando de repente, las luces se apagaron.
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!-gritó Naomi al tiempo que me tomaba del brazo. Siempre le ha tenido miedo a la obscuridad.
-Vamos, Alessa. No es gracioso-dijo Katia.
-¿Qué no es gracioso?-le contestó Alessa.-¿Por qué apagaron la luz?
-¿No fuiste tú?-preguntó Naomi aumentando su fuerza en mi brazo.
-No...yo estaba en el baño.
-¿Avril,-comenzó Katia-qué está pasando?
-No lo sé, el interruptor no sirve.
Naomi apretó aún más.
-¿Qué está pasando?-pregunté a nadie en específico.
Justo después de mi pregunta, se escuchó como una ventana se rompía y unos instantes después, la luz regresó. 
Naomi se relajó y por fin pude sentir la circulación en mi brazo otra vez. Se quedó muy cerca de mí.
-¿Qué es eso?-preguntó Katia señalando hacia mis pies.
-Qué es, ¿qué?-le pregunté.
Bajé mi vista para ver una pelotita blanca. Me agaché para recogerla y por su peso descubrí que era una piedra envuelta en un papel. Desenvolví la piedra y la volví a colocar en el suelo. Tomé el papel y lo alisé para poder leer lo que decía:
"¿Pensaste que te habías deshecho de mí?
                                                                    -A"