domingo, 15 de septiembre de 2013

Capítulo 45

Caminé lentamente hacia donde estaba la persona con el celular; la persona que trataba de hacerme la vida miserable.
-Tú-dije; la rabia decorando mis palabras.
¿Cómo es que nunca me di cuenta? ¿Cómo pude ser tan ciega todo este tiempo? ¿¡CÓMO PUDE SER TAN ESTÚPIDA!?
-Mierda-la oí susurrar para sí misma.-_________________, esto no es….
-¿No es lo que creo?-reí sin ganas-Por favor, búscate otra frase.
-_____________, por favor, déjame explicarte-fingía estar arrepentida y humillada; pero yo la conocía lo suficientemente bien como para saber que ella nunca se arrepentía de lo que hacía.
-Deja de fingir que te importo, porque ambas sabemos que no es así.
Decir eso me dolió un poco, porque de verdad pensé que ella era mi amiga y que de verdad significaba algo para ella.
La mirada de Alessa cambió de la de una niña que iba a llorar, a la de un criminal orgulloso de su profesión en un segundo. Una sonrisa maquiavélica se dibujó en su rostro.
-Tengo que admitir que fuiste alguien muy difícil de intimidar al principio; pero cuando mencioné a tu débil noviecito, todo fue mucho más fácil.
Alessa siempre había sido…. (¿Cómo lo puedo poner en buenas palabras?), una perra;  pero nunca pensé que fuera tan cruel y descorazonada.
-¿Por qué?-fue lo único que pudo salir de mis labios.
-Eso es lo que preguntan todos, ¿no? Cuando la heroína por fin descubre quien es él que le estaba haciendo daño siempre preguntan: “¿Por qué me hiciste esto?” Lo que nunca preguntan es: “¿Qué te hice para merecer esto?”
Bueno, por lo menos me consideraba la heroína…
-¿Qué te hice? Alessa, ¿de qué estás hablando?
-Y siempre se hacen las que no saben nada…típicas hipócritas: todos las ven como las inocentes de la historia; pero nunca se preocupan por saber cómo la “buena” de la historia dañó tanto a alguien como para convertirla en alguien tan frío y con obscuras intenciones.
Ok, Alessa tiene que dejar de ver tantas películas…
-Sinceramente no sé de qué me estás hablando.
-¿No? Qué tal si hablamos de Avril, o mejor aún, de Adam.
-¿Avril y Adam? ¿Que tienen ellos que ver aquí?
-Oh, ¿así que no te acuerdas cuando me arrebataste a Avril o cuando mandaste a Adam a la cárcel?-sus ojos estaban llenos de rencor, de ira y sobre todo, de dolor.
-Adam se merece estar ahí, no solo por lo que me trató de hacer, sino por todo lo que hizo antes, y Avril….nunca te la arrebaté, ella no es en juguete con el que puedas hacer lo que quieras.
Alessa rió sin ganas y dio un paso hacia adelante; por un momento pensé que me taclearía y me empezaría a golpear.
-No, tienes razón; pero ella era MI MEJOR AMIGA y tú llegaste con tu historia de la hermana muerta y como ella tiene tan buen corazón se apiadó de ti y te invitó a nuestro grupo. Después, la fuiste alejando poco a poco, hasta que se olvidó totalmente de mí.

Ok, eso fue suficiente. Una cosa es meterse conmigo y decirme a mí lo que sea; pero no permitiré que se metan con mi hermana, eso nunca.
Si ella no empezaba los golpes, yo le daría el primero con mucho gusto.
-No vuelvas a hablar de mi hermana-le advertí con un tono de voz tan seco que no sabía que tenía.-Ya te lo dije, Avril no es de nadie, y además ella todavía te quiere como una de sus mejores…
-Exacto, UNA de sus mejores amigas, no LA mejor.
Oh, ya veo, todo esto era un asunto de celos.
-Pero basta de Avril, eso lo superé hace tiempo.-“JA, sí claro” dije sarcásticamente en mi mente.-Hablemos de la gota que derramó el vaso: Adam.
Adam, apodado “el peor error de mi vida”.
-¿Qué hay con él? ¿Qué hizo?-no me puedo imaginar que pudo haber hecho o que la habrá dicho para que Alessa se enojará tanto conmigo.
-No es lo que hizo él, es lo que hiciste tú.
-¿Yo? Oh, por favor Alessa, ¿ahora me vas a decir que también “te quité” a Adam? 
Los ojos de Alessa perforaban los míos cada vez más fuerte y pude notar como se tensaba cada vez más. 
-Eso fue exactamente lo que hiciste. Él y yo éramos algo; teníamos algo muy fuerte, éramos inseparables. Me atrevo a decir que llegué a amarlo… Mierda, ¡LO AMO! Y llegaste tú con tu cara de mosca muerta y lo engatusaste y te lo llevaste. Y cuando lo metiste a la cárcel….fue lo último para mí. Te odié, te odié como nunca pude odiar a nadie. Junto con Blake, fui a verlo a la cárcel, y él también estaba furioso contigo, y de ahí nació ésta idea de acosarte y mandarte mensajes hasta que no pudieras con la angustia. Era la idea perfecta: destrozarte como nos habías destrozado a nosotros. Pero fuiste un objetivo difícil, y más cuando contaste con el apoyo de Josh. Después del episodio del callejón, el cobarde de Blake dejó la contienda y fui yo la que siguió con todo: las piedras, las amenazas, los sustos. Y hoy, hoy decidí arrebatarte a lo más importante: Josh. Te lo arrebataría tal y como tú me arrebataste a Adam. Le pagué a Alex para que se hiciera el borracho e hiciera lo que quisiera contigo, con tal de separarte de Josh. No pensé que fuera a funcionar tan bien... pero claro, el débil de tu novio…
-Cállate-la interrumpí toscamente.-Cállate. No tienes derecho para hablar así de él. Eres despreciable. Estás llena de rencor y…
-Oh, por favor. No empieces con tus estúpidos sermones; ambas sabemos que no servirán de nada.
Estaba a punto de decirle algo, pero mi parte impulsiva hizo que me abalanzara sobre ella. No la golpeé, pero si le arranqué unas cuantas extensiones y le escupí….solo una vez. Ella se movía debajo de mí, tratando de girarse para poder quedar encima de mí, pero mi agarre sobre ella era mucho más fuerte. Si ésta estúpida pensaba que la dejaría ir sin siquiera un dolor de músculos, estaba muy  equivocada. No sabía que hacer; quería que sufriera, aunque sea solo un poco, por todo lo que me hizo. Quería que supiera que nadie se metía conmigo y mis seres queridos sin pagarlo.
Fue entonces cuando me di cuenta que estaba intentado hacerle exactamente lo que ella me quería hacer a mí: me quería vengar por todo el dolor que me provocó.
Dejé de jalarle el cabello y lentamente me alejé de ella. Mi respiración estaba agitada y el sudor corría por mi nuca.
Justo cuando Alessa se levantaba y se ponía en posición para “atacarme”, Avril se interpuso entre las dos, haciendo a Alessa parar en seco.
-______________, tenemos que irnos.
Miré a Avril con confusión y me quedé quieta esperando a que me dijera algo más. Avril rodó sus ojos y me tomó del brazo; pero antes de jalarlo para llevarme a quien sabe dónde, se dirigió a Alessa y le dijo:
-Si de verdad hiciste todo lo que dijiste, nunca fuiste mi amiga.
Le dimos la espalda a Alessa y mientras comenzábamos  a caminar hacia el lugar que Avril tenía en mente, escuché un ligero llanto que rápidamente se transformó en un lloriqueo desesperado. Y en ese instante, mi parte piadosa sintió pena por ella; pero luego mi parte rencorosa le recordó todo lo que me había hecho y el asco sustituyó la pena.
Avril me dirigió hasta su carro. Me soltó del brazo y le quitó el seguro al vehículo antes de darle la vuelta y meterse por el lado del conductor.
La cara de Avril era inexpresiva: no podía notar si estaba enojada, preocupada, frustrada…. Respiraba tranquilamente mientras metía la llave y encendía el motor. Era extraño verla así, tan mecánica…
Después de que salimos de la cochera de la casa de mi mejor amiga, rompí el silencio que hasta ese entonces habíamos mantenido.
-Avril… ¿a dónde vamos?
-Por si no lo recuerdas, tu novio fue llevado al hospital-el tono de Avril fue frío; helado. Nunca había oído su voz de esa manera.
No lo olvidé. La imagen de Josh seguía viva en mi mente: la cara pálida, los ojos cerrados y la piel fría al tacto. No podía olvidarlo.
-Yo…em…-no sabía que decirle. ¿Estaba enojada conmigo?
-____________, no estoy enojada contigo. Simplemente estoy enojada… y un poco preocupada por Josh.
-¿Sabes qué tiene?-le pregunté. Mi vista fija en su cara.
Me volteó a ver y nuestros ojos mantuvieron el contacto solo por un segundo antes de que volviera a ver la calle; pero en ese segundo supe que ella lo sabía y que no me lo estaba diciendo.
-Avril, dímelo.
-No puedo, ____________. Prometí no decírtelo.
-Espera... ¿Josh te lo dijo a ti y no a mí?
-No me lo dijo él, me lo dijo Connor y me dijo que no te dijera nada. Josh lo haría a su debido tiempo.
Cerré mis ojos y no volví a decir nada durante el resto del camino. No quería decir nada; no tenía ganas de decir algo; no sabía que decir. Había un solo pensamiento en mi mente: Josh.
El carro se detuvo y abrí mis ojos. Estábamos ya en el hospital.
Avril y yo nos bajamos del carro lo más rápido que pudimos y corrimos hasta llegar a la entrada. Una vez dentro, le pregunté a la recepcionista por Josh.
-Lo siento, no puedo darle ninguna información a menos que sea un familiar o el doctor autorice darle la información su novia.
Tenía muchas ganas de golpearla en la cara.
-SOY SU NOVIA. CREO QUE TENGO EL SUFICIENTE DERECHO PARA SABER CÓMO ESTÁ.
-Lo siento, pero no puedo darle información si no es familiar.
-¿Y SI LE DIJO QUE ESTOY CARGANDO A SU HIJO EN MI VIENTRE ME DIRÍA ALGO?
Ante este comentario, la recepcionista se me quedó viendo con unos ojos que decían: Lárgate de mí vista o llamaré a seguridad.
Me alejé lentamente de ahí y me dirigí con Avril, que estaba sentada, acompañada de Connor. ¿Cuándo llegó aquí?
-¿Dónde están tus padres?-le dijo a Connor sin siquiera saludarlo.
-Vienen en camino-fue todo lo que me dijo.
-¿Los familiares de….Joshua Hutcherson? ¿Alguien?-escuché una voz ronca decir.
Al instante salté de mi asiento y me dirigí hacia el señor gordo y canoso que supongo era el doctor que estaba atendiendo a Josh.
-¿Cómo está?-le dije apenas estuve enfrente de él.
-¿Es familiar?-me preguntó.
¿POR QUÉ NO LE PUEDEN DECIR NADA A LOS NO FAMILIARES? ¿QUÉ NO ENTIENDEN QUE TAMBIÉN TIENE PERSONAS CERCANAS A ÉL SIN SER FAMILIA?
-Sí, lo somos-dijo Connor detrás de mí, poniendo una mano en mi hombro izquierdo en señal de apoyo.
El doctor nos miró raro por un momento, pero luego asintió y dijo:
-Temo decirles que su…familiar, no está muy bien….no les mentiré, está muy mal.
Esas palabras hacían que mi corazón se rompiera cada vez más rápido. Tenía ganas de acostarme en el piso en posición fetal y quedarme ahí, sin que nadie me tocara o me hablara.
-¿Cómo está exactamente?-dijo Avril cuando se dio cuenta de que ni Connor ni yo podíamos hablar.
-Bueno, su leucemia hizo que hubiera un colapso…
-¿Su qué?-dije interrumpiendo al doctor.-Por favor, dígame que no dijo lo que yo escuché.
-Bueno, supuse que ya lo sabría: el joven Joshua tiene leucemia.
Mis piernas perdieron toda su fuerza y dejaron de sostener a mi cuerpo. Caí de rodillas sobre el suelo y me lleve las manos a la cara.
“El joven Joshua tiene leucemia”, con esas palabras, mi corazón terminó de romperse y la preocupación y tristeza que había dentro de mí crecieron hasta llenar el último rincón de mi cuerpo.
Antes de empezar a escuchar un zumbido que bloqueaba todo los otros ruidos, escuché al doctor decir:
-Está en un estado crítico, tanto, que puede llegar a perder la vida.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Capítulo 44

-¿Qué es esto?-dije sorprendida.
Vi cómo Josh y Avril se intentaban acercar a mí, pasando a través de la multitud de personas que estaba reunida en casa de Avril.
-Es tu fiesta.-dijo Josh.
-¿Mía?-pregunté desconcertada. 
-Sí, tuya, duuuh.-dijo Avril.
-¿Pero por qué?
-Por qué es tu cumpleaños.-dijo Josh.
-¿En serio?-dije
-No puede ser ________, como puede ser que nunca te acuerdes de tu cumpleaños, siempre es lo mismo cada año.-dijo Avril.
-De todas formas no entiendo por qué me hacen una fiesta sorpresa, saben que las odio.
-Eso díselo a Josh-Dijo Avril.
-Josh...
-Es que, quería hacerte una fiesta y bueno le pedí ayuda a Avril pero ella no quiso, aunque al final si acepto, pero no quería que hiciera algo porqué ella sabe que odias las sorpresas.
-Fue lindo de tu parte hacer esto,-dije señalando el lugar-pero eso no quita que ya no este enojada con ustedes.-les dije.
-Pero__________ no hay razón para que sigas enojada, si toda esta fiesta era lo que te estábamos ocultando.
-Aaaaahhh, ¿Era esto?
-Pues sí, ¿Que creías?-dijo Josh.
-No...nada-dije.
Y yo pensando en cada cosa, no puedo creer que me haya enojado solo porque me ocultaban una fiesta sorpresa, mi fiesta sorpresa.
-Buen ya que quedo todo aclarado, podemos continuar con la fiesta.-dijo Avril.-Por cierto felicidades.-dijo abrazándome.-Más tarde te doy tu regalo.
-Felicidades pequeña-dijo Josh y me dio un beso en los labios.
Avril se alejó de nosotros y Josh y yo nos movimos de la entrada, hacía la cocina de Avril, donde no había casi nadie.
-¿Te gusto?-preguntó Josh.
-A pesar de que no me gustan las sorpresas y de que aquí solo conozco a no más de 20 personas, creo que está bien, solo espero que mínimo la mitad me haya traído un regalo.
-Pero, ¿Te gusto?
-Si me trajeron muchos regalos, sí-Bromeé- Claro que sí Josh, es lindo de tu parte haber pensado en mí y recordar mi cumpleaños, cuando yo ni si quiera lo recuerdo.
-Aun no entiendo como alguien se le puede olvidar.-dijo Josh rodando los ojos.
-Bueno a mí se me olvida, aunque yo tampoco lo entiendo.
-¿Vamos a bailar un rato?-Preguntó Josh, después de unos minutos de silencio.
No le respondí, simplemente lo tomé de la mano y nos dirigimos a la "pista de baile" donde supuestamente estaba la sala de Avril y solo habían movido los muebles para tener más espacio.
Comenzamos a bailar de todo tipo de música, desde unas muy movidas hasta otras lentas. Debo admitir que Josh se lució en la pista, no pensé que bailará tan bien. Incluso mejor que yo.
Después de lo que se sintió como horas de bailar, Josh tomo de mi mano y nos dirigimos a una esquina de la casa donde no había tanta gente y la música estaba menos ruidosa.
-kajksajkdkajd
-¿Qué?-Grité-¡No te escucho Josh! ¡Habla más fuerte!
-¿Qué si quieres algo de beber?-Gritó.
-¡Sí!
-¿Qué?
-¡Qué sí!
Josh se acercó un poco más a mí y es que aunque la música ya no fuera tan ruidosa como en la pista de baile, todavía era difícil escuchar a través de ella.
-Ahorita regreso pequeña, no te muevas de aquí, ya regreso.-dijo Josh cerca de mi oído y se fue.
Me quedé un momento distraída por todo el ambiente, hasta que Alex, un chico de la escuela con quién no me llevo muy bien se acercó a mí.
-¡Hey!-Gritó.
-Hola-dije incómoda.-Mmm...¿Te está gustando la fiesta?-pregunté, ya que no sabía cómo hacerle plática, si no me sentía cómoda hablando con él y menos por la forma en la que me miraba, como si estuviera violándome con la mirada. Por suerte Josh estaría aquí en unos minutos y Alex se alejaría.
-Sí, linda fiesta, sabes me dijeron que estabas esperando a alguien.-dijo acercándose un poco más a mí.
-¿Ah sí?-Me alejé un poco más de él, pero chocaba con la pared.
-Sí, y que ese alguien era yo.
No me dio tiempo de salir corriendo y alejarme de él, porque ya estaba impactando sus labios contra los míos y noté como su aliento apestaba a alcohol, cerré mi boca completamente e intenté alejarlo con mis brazos, hasta que él perdió el equilibrio y cayó al suelo. Me limpié la boca y busqué a Josh con la mirada. Lo vi y tenía una mirada de decepción y enojo.
-¡Josh!-Grité, pero el simplemente se alejó.
Volteé a ver hacía a Alex, pero él ya se había ido. Las ganas que tenía de decirle de cosas, como se atreve a besarme, que asco. Me moví de allí y caminé a la salida de la casa de Avril, por donde se había ido Josh. Salí por la puerta y allí estaba Josh, recargado en el coche de Avril.
-Josh...-comencé.
-¿Qué quieres ________?-dijo Josh en un tono frío.
-Quiero explicarte...-No hay nada que explicar-me interrumpió.-Todo está muy claro, te besaste con Alex.
-No, yo no me besé con Alex, el me beso y yo lo alejé.
-¡Pero lo besaste!-Gritó furioso, jamás lo había visto tan enojado.
Escuché la puerta cerrarse y vi a Avril mirándonos preocupada. Intenté acercarme a Josh pero él se alejó.
-Josh, ya te dije lo que sucedió, yo no lo besé, él me besó a la fuerza.-Dije
-¡Yo los vi!-Gritó
-Josh...-dije, pero él ya estaba en el suelo completamente inconsciente. 
-¡Josh! ¡Josh!-Grité y me acerqué a él, pero él no reaccionaba.
-¡Avril llama a una ambulancia! ¡Rápido!-Avril no contestó, e hice lo que le pedí, agarró su celular y comenzó a marcar los números.
-Josh vamos, despierta.-Dije lo más calmada que pude, moviéndolo un poco, pero nada.
-¡Josh! ¡Vamos despierta!-Grité.
-Calma _________, la ambulancia no tarda en llegar.-me dijo Avril. 

*Minutos después*

Las sirenas de la ambulancia ya se podían escuchar, sentía como si hubieran pasado años desde que Josh se desmayó y él todavía no reaccionaba, se veía demasiado pálido y no sabía qué hacer, solo gritaba y lloraba y lo movía pero no despertaba, Avril intentaba calmarme, pero no podía tranquilizarme.
Al fin la ambulancia llegó e inmediatamente los paramédicos me alejaron de él y comenzaron a checar sus signos vitales. Me quedé en shock cuando comenzaron a darle respiración boca a boca. Solo veía como entre los paramédicos movían sus labios pero no escuchaba ningún sonido, solo observaba como intentaban resucitar a Josh. Hasta que lo subieron a una camilla. Corrí hacía la ambulancia e intenté irme con él.
-Señorita lo siento pero no puede subir-dijo uno de los paramédicos.
Vi como cerró las puertas de la ambulancia y se subió del lado del conductor y se marcharon de prisa.
-Vamos _________ yo te llevo al hospital.-me dijo Avril.
*Brrrrrr brrrrrrr brrrrrrr*
Mi celular vibró y cheque el mensaje que me había llegado.

"Deberías cuidar mejor a tu noviecito. No queremos que se muera ¿O sí?"
-A

Volteé a los lados pero nada, solo estábamos Avril y yo.
No contesté el mensaje, en vez de ello, marqué el número, me iba a escuchar está persona, ya me tenía harta.
Escuché el tono de un celular cerca mío, era apenas perceptible, pero poco a poco subía el tono, busqué con mi mirada hasta donde creí se escuchaba el sonido.

-Tú...